Licenciado Aurelio Nuño Mayer: Es lamentable su actuación frente al magisterio de nuestro país. La reforma debe ser académica y con el consenso de los profesores, pues nosotros estamos frente a los grupos de alumnos.

 

 

Le hago un llamado a reconsiderar el diálogo, no a la imposición, en nombre del respeto y buen recuerdo de donde usted fue mi alumno: una escuela donde la felicidad de los niños y, por tanto, de nosotros sus maestros es prioridad.

 

Una primaria donde la libertad, la responsabilidad, el respeto, aprender a ser y a ser, son la base de la enseñanza, donde no hay exámenes ni calificaciones. Omitir los derechos laborales de los maestros impide la felicidad para mejorar la calidad en la educación.

 

Olga Payán Velver

 

Fragmento tomado del Correo Ilustrado del periódico La Jornada, consúltalo aquí: http://www.jornada.unam.mx/2016/06/28/opinion/002a2cor