Lorenzo Rafael

 

 

 

El arzobispo de Oaxaca indicó que le preocupa que no se asuma una tregua firme y general que propicie condiciones para entablar un diálogo serio en donde se escuchen y se analicen las diferencias con el compromiso de generar acuerdos que abonen por el bien común y la paz.

Señaló que no se observa que se atienda a la sociedad, pues solo se mantiene otros intereses por el encima del bien común, así, el diálogo será solo lucha de fuerzas y negociación de intereses.

Aseguró que lo que se vive y sufre en Oaxaca, Chiapas y otros estados, es un pisoteo de derechos, atropello y vandalismo, pérdida de trabajo, enfermos que no son atendidos, pensionados sin recibir su pensión y miles de niños en riesgo de perder el ciclo escolar.

Dijo que es grave que se haya llegado a la instancia de tener heridos y muertos, se está en contra de toda expresión de violencia e injusticas, de vándalos que solo agreden, destruyen y saquean impunemente, de toda corrupción y represión.

En este tipo de casos los más afectados serán los pobres, los que viven de su trabajo diario, miles que viven en comunidades dispersas para quienes los productos básicos de Diconsa son su sobrevivencia, retardar acciones eficaces de solución fincadas en la verdad y en la justicia no solo es reprochable sino criminal.

Llamó a la sociedad a no caer en la desesperación, asumir acciones desde cada familia y comunidad, no dejarse llevar por informaciones sin sustento de verdad, menos por rumores que solo buscan crear confusión y pánico.

No se debe permitir que se infiltren en la comunidad o manipulen personas u organizaciones que con la careta de ofrecer apoyo o algún beneficio, buscan más bien su propio interés y dividen, dañan a terceros e incitan a la violencia.