OAXACA, Oaxaca (La Silla Rota).- Oaxaca han pasado 49 días de la instalación de un plantón en el Centro Histórico de la capital por integrantes de la Sección 22 de la CNTE en rechazo a la Reforma Educativa.

 

 

A un mes y medio, las consecuencias son severas: daños a edificios históricos, acumulación de basura e invasión de ambulantes.

 

El Jardín de la Constitución se encuentra plagado de casas de campañas que se observan semivacías, las esquinas de las boca calles con olores a orines y cúmulos de basura que no cesan.

 

El Zócalo de Oaxaca, la plaza más emblemática de los capitalinos parece decaer, envejecer día a día y no hay nadie que haga nada.

 

A cuenta gotas los maestros que se encuentran en el lugar, apostados la mayor parte del día, no se preocupan por limpiar, por retirar las bolsas de basura o evitar hacer sus necesidades.

 

En la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de Asunción se ha colgado en uno de sus muros un letrero:” este monumento no es baño púbico, tampoco cancha de fútbol, por favor cuídame”.

 

El turismo que habitualmente era recurrente a esa plaza se ha ido alejando poco a poco. Y es que la Alameda de León, la plaza de la Constitución y cuatro cuadras aledañas son intransitables.

 

Quienes son de estatura media forzosamente tienen que caminar agachados y pobre de aquel que va distraído porque no se salva de quedar atrapado o enredado entre cordones.

Daños en 30 monumentos históricos

 

Lo más grave, es que unos 30 edificios o monumentos históricos, construidos con cantera verde, única del estado, se encuentran dañados por pintas en sus fachadas, por hoyos que se han hecho para sostener mecates y lonas.

 

De acuerdo con el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez a través de la dirección del Centro Histórico y Patrimonio Edificado de Oaxaca de Juárez el 30% de la arquitectura del primer cuadro tiene daños.

 

En algunos casos por necesidad de tapar las pintas, los dueños de comercios que se ubican en estos han optado por pintura, lo que afecta a un más el patrimonio.

 

Hace una década las condiciones no eran muy diferentes, pues en este 2016, los mismos edificios estaban dañados, las esquinas de las banquetas destrozadas, semáforos sin servir y secuelas de las barricadas que se han instalado.

 

Dos toneladas diarias de basura

 

De acuerdo a reportes del mismo ayuntamiento de la capital, el Centro Histórico se ha convertido en una zona complicada para las labores y servicios de limpia.

 

El hecho de que se acuda a retirar la basura, levantarla o barrer, también lo es porque los maestros piensan que vamos a robarles o pretendemos hacerles algo, refirió uno de los trabajadores del servicio de limpia.

 

Detalló que son alrededor de 2 a 3 toneladas diarias de desechos los que se generan y se ha buscado la forma de retirarlos todos los días, pero hay veces que es imposible

 

Ambulantes la invasión más cara

 

Al amparo de las y los maestros que se encuentran en plantón, más de un centenar de vendedores informales se han instalado en estos espacios, sin que la autoridad haga algo porque está prohibida la venta en los espacios de este tipo.

 

Sin embargo, ahí se puede encontrar de todo desde puestos de comida, artesanías, joyas, perfumes, artículos ortopédicos, ropa típica y demás. Prácticamente un tianguis.

 

Las organizaciones sociales aliadas del magisterio han aprovechado para que sus integrantes puedan comercializar sus productos pagándoles una cuota y sin intervención de inspectores municipales.

 

Los comerciantes formales se quejan todos los días, el incluso reportan el cierre de más de 10 negocios porque sus ventas bajaron a ceros.

 

“Nosotros pagamos impuestos todos los días, el servicio de limpia, luz y renta, aparte a nuestros empleados y a nosotros no se nos perdona nada. ¡Santo Dios! No creo que vaya aguantar más días”, refiere la dueña de una tienda de ropa sobre la calle Armenta y López.

 

Desesperada sostuvo que las autoridades se hacen de oídos sordos, nadie se ha acercado para saber de su situación, ni que posibilidades hay que se puedan dar plazos para el pago de impuestos. “Este es mi patrimonio y forma de vida, realmente es triste lo que pasa”.

 

En la esquina de la calle de Guerrero y Armenta y López, una tienda de artículos de belleza que era concurrida, desapareció; actualmente el espacio sufre remodelación. Sus accesos principales eran de los más obstruidos por las casas de campaña que maestros colocaron en el lugar.

 

El recorrido por el Centro Histórico es casi torrencial, la gente que vive en zonas cercanas, los empleados de negocios en el lugar y algunos turistas sólo observan, menean la cabeza y uno que otra réplica “pobre Oaxaca”.

 

 

La Silla Rota