Huatulco.— Hoteles, restaurantes y la central de autobuses de Huatulco han sido seriamente afectados desde hace un mes, debido a los bloqueos que mantienen los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en las vías primarias de Oaxaca.

La central de autobuses tuvo que suspender las corridas, con una pérdida de más de 14 millones de pesos. Antes de los bloqueos del magisterio disidente, tenían al día 20 corridas; sin embargo, por seguridad tuvieron que suspender el servicio.

 

 

Durante ese mes por lo menos 24 mil turistas locales y extranjeros dejaron de utilizar el servicio de autobuses a una de las principales zonas turistas de Oaxaca que son las Bahías de Huatulco.

 

Las playas se ven solitarias y los restaurantes también fueron afectados, al igual que los taxistas. Los hoteles también se han visto afectados, pues los turistas han cancelado el servicio de la temporada alta.

 

En años atrás, dos semanas antes de la temporada alta los hoteles tenían un 70% de ocupación.

 

Doña Celia es conocida por su restaurante en la Bahía Santa Cruz; ahí han llegado a comer ex presidentes de México, políticos y artistas, pero hoy apenas tiene tres o cuatro mesas con comensales.

 

“Tenemos quince días aguantando todo, porque tenemos el personal y no lo podemos correr de la noche a la mañana”, comenta. Para poder pagar sueldos y hacer pagos, Celia tuvo que rematar una propiedad, también hizo un gran pedido de mariscos para la temporada alta, pero ve difícil que pueda vender todo.

 

“Hay hoteles que no están abriendo, ellos me mandan a dos tres personas que llegan para allá, me la están mandando y es por eso que hemos tenido dos o tres oficiales de antidrogas para acá”, declara.

 

“Yo soy una de las personas que ha dicho que si dejamos que dilate más tiempo todo esto lo vamos a lamentar después, porque para sostener un negocio como éste, es mucho lo que se pierde cuando no hay turismo”, agrega.

 

La central luce vacía, sin personal, con sólo dos o tres trabajadores, mientras que en las calles personas en motoneta se emparejan a los vehículos para ofrecer servicios de hotel y comida.

 

El Universal