Ha sido muy comentado el suceso que ocurrió durante la visita de Peña Nieto a Canadá. Después de que habló pestes del populismo, el presidente Obama describió cómo lo entiende y dijo que probablemente él mismo es un populista.

Al acercarse el final de sus ocho años en la Casa Blanca, puede ufanarse de algunas de sus políticas: Estados Unidos superó la recesión económica, recuperó el nivel de empleo de antes de la crisis, ha mejorado los salarios de los trabajadores, bajó a la mitad el precio de la gasolina y el país vive días de bienestar. Los mexicanos que trabajan al otro lado de la frontera han aprovechado la situación, lo que les está permitiendo enviar más dinero a sus familias. Sus remesas superan con mucho las exportaciones de petróleo crudo, que antes fue nuestra principal fuente de divisas. El mes de mayo fue excepcional: según el Banco de México, los trabajadores generaron 2 mil 478 millones de dólares. Durante los primeros cinco meses de 2016 ya suman 10 mil 867 millones. Para tener un mejor panorama, si esos flujos se calculan en nuestra moneda, en los primeros cinco meses del año el acumulado es de 194 mil 735 millones de pesos. El populismo del presidente Obama ha recuperado para Estados Unidos el bienestar, tras la severa recesión que sufrió, y ha creado fuentes de empleo que nuestros laboriosos paisanos están aprovechando.

 

La Jornada / Dinero / Enrique Galvan Ochoa