Si algo quedó claro para los oaxaqueños tras el conflicto en 2006, fue la identidad de quienes abiertamente y tras bambalinas animaron la confrontación política y social. Son los mismos que hoy aparecen con Jan Jarab, representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Nada nuevo bajo el sol, sólo las mismas manos que en ese año y ahora avivan la confrontación como método para generar caos, anarquía, violencia.

 

En Nochixtlán surgen ahora como redentores sociales integrantes de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) que forman parte de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Flavio Sosa Villavicencio, líder del Comuna y ex dirigente de la Asamblea Popular de los Pueblos de la Oaxaca (APPO). Miembros del Frente Popular Revolucionario (FPR), entre ellos, Germán Mendoza Nube; Alejandro Martínez de CODEP; la próxima diputada local de Morena, y Arturo Peimbert Calvo, presidente de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).

 

Tras su irrupción en el conflicto -tal y como sucedió en 2006-, los habitantes de Nochixtlán y los oaxaqueños en general se preguntan ¿quién los nombró como sus representantes? ¿Porque se abrogan el derecho de todo un pueblo a hablar por ellos?

Y cuestionan al propio Jan Jarab porque no acude a hablar con otros actores políticos y sociales que no comulgan con esas expresiones. Conforme pasa el tiempo y se acomodan las fichas, la figura de Andrés Manuel López Obrador se agiganta.

Por lo pronto, hoy se cumple un día más de agobio y agresiones en contra de los oaxaqueños que nada tienen que ver con este conflicto y a pesar del ultimátum pronunciado por Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, el magisterio de la Sección 22 y sus organizaciones afines han redoblado sus acciones. Van de gane.

 

… A VUELO DE PÁJARO

Para continuar con ese ambiente de violencia, ayer se registró otro enfrentamiento entre taxistas del Sindicato Libertad y de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en inmediaciones de los municipios de Santa Lucía del Camino y San Sebastián Tutla. Como ya es costumbre, salieron a relucir armas de fuego con saldo de dos lesionados, un detenido, seis unidades de carga y taxis foráneos dañados. Los oaxaqueños se preguntan ¿hasta cuando se va a tolerar este tipo de agresiones que ponen en riesgo a la ciudadanía?

Misma historia

El enfrentamiento inicio tras un accidente vial entre dos unidades de alquiler, lo que permitió aflorar las disputas por los permisos de carga de materiales para las obras de construcción del Centro de Convenciones que se ejecuta en Santa Lucía del Camino. Un problema que lejos de descender va en aumento, con el riesgo de que se sigan confrontando porque nadie cede y sobre todo porque en cada enfrentamiento salen a relucir armas, sin que ninguna autoridad se haya preocupado por conocer de dónde vienen.

¿Y entonces?

Luego de que la Fiscalía General del Estado negó la veracidad de una supuesta declaración que señala que en seis de los ocho cuerpos de las víctimas mortales de Nochixtlán, se encontraron ojivas de calibres de armas de fuego, que no corresponden a los que usan la Policía Federal, Gendarmería y Policía Estatal, la sociedad oaxaqueña quedó en el limbo. Hoy se preguntan cómo y de qué manera se manejó esa información, en especial cuando citan que los calibres usados fueron 22, 38, 5.2 y .9 milímetros, además de balas de fusiles calibre 223, que no emplean los agentes federales.

Otra comisión

Con la novedad de que diputados y senadores instalaron una comisión especial que dará seguimiento a la investigación por los enfrentamientos en Nochixtlán. El presidente de la Comisión Permanente, el senador panista Roberto Gil, dijo que además de buscar las responsabilidades jurídicas se debe aprender a resolver conflictos por la vía pacífica. La presidenta de la comisión, la también senadora del PAN, Mariana Gómez del Campo, resaltó que es igualmente condenable la violencia ejercida por policías contra grupos sociales, como el que haya civiles que hieran a machetazos a los oficiales. La comisión ofrece imparcialidad, apertura y transparencia en los trabajos, los grupos involucrados y la sociedad civil podrán hacer valer su voz para ser escuchados sobre lo sucedido el 19 de junio.

Sindicatos

Una verdadera “papa caliente” en sus manos Eduardo Bautista Martínez, rector de la UABJO, pues ya suman seis sindicatos que buscan sangrar a la máxima casa de estudios. El Sindicato Universitario de Académicos (SUA) se formó con 200 integrante del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Oaxaca (STAUO) y se agregan a ese y otros más como el Sindicato de Trabajadores y Empleados (STEUABJO), el Independiente (SITUABJO), el Universitario de Maestros (SUMA) y el de Empleados de Confianza (SECUABJO). Buscan acabar a la institución.

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Volveremos

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