LA RAZÓN

Carlos Urdiales

Un avezado político priista me comentaba apenas ayer sobre los estilos que se pueden observar en el manejo del posicionamiento de figuras políticas desde el poder, en este caso desde la Presidencia de la República.

 

 

 

Para designar al sucesor de Manlio Fabio Beltrones al frente del PRI, Enrique Peña Nieto optó por destapar, apenas en la víspera, a su favorito, el hasta hoy discreto Enrique Ochoa Reza.

 

Para el actual director de la Comisión Federal de Electricidad dirigir el PRI representará el más alto honor imaginado, a decir de él. Entre priistas las opiniones se dividen. Para los de abolengo, la llegada de Ochoa Reza puede ser un agravio, un nuevo menosprecio a las trayectorias y los kilómetros acumulados en tareas partidistas.

 

Para los más jóvenes su arribo al edificio de Insurgentes Norte marca un antes y un después del PRI de Peña Nieto, la renovación desde la cúpula de un aparato que, si bien vivo, ya no les llena el ojo a las generaciones cuyo voto será decisivo en 2018.

 

Nacido en Morelia, Michoacán hace 43 años, se afilió al partido a los 18, ha sido asesor de la Coordinación General del CEN, integrante de la Comisión de Energía del Consejo Político Nacional y consejero Político Nacional desde 2005.

 

Ochoa Reza es licenciado en economía por el ITAM y licenciado en derecho por la UNAM. Estudió en la Universidad de Columbia, Nueva York, la maestría en ciencia política, otra en filosofía política y un doctorado en ciencia política. Desde el 5 de febrero de 2014 es director general de la CFE, cuando reemplazó a Francisco Rojas.

 

Ayer el propio funcionario reveló su interés por participar en el proceso y la convocatoria para que los órganos priistas definan al sucesor de Manlio Fabio Beltrones.

 

Esperará, dijo, que su postulación sea válida y viable. Él sabe bien que el cumplimiento de las reglas partidistas internas es fiscalizado por el propio INE, facultando al instituto a sancionar u observar estos mecanismos.

 

El tapado-destapado conoce del tema. Durante 1997 fue consejero electoral, Distrito 21, del entonces Instituto Federal Electoral (IFE). Desde 2009 fue director del Centro de Capacitación Judicial Electoral, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, hasta su renuncia en 2011.

 

Ha escrito y publicado libros y artículos que van desde la importancia de los juicios orales en México, la equidad de género y protección jurisdiccional en los procesos electorales, participación ciudadana y democracia directa. En los recientes relevos de consejeros electorales nacionales Enrique Ochoa Reza fue mencionado y promovido desde instancias del Ejecutivo federal.

 

La semana entrante se consumará el relevo priista y rumbo al cuarto Informe de Gobierno otros movimientos vendrán en el entorno del Presidente Peña Nieto. Cartas finales que perfilarán las posibilidades de consolidar, o no, un proyecto de Nación más allá de 2018.

 

urdiales@prodigy.net.mx

Twitter: @CarlosUrdiales