1).- Máscaras mexicanas

 

 

En este capítulo de su legendaria obra: “El laberinto de la soledad” (1951), Octavio Paz mencionaba la capacidad de algunos sujetos para encubrir su verdadera naturaleza. Ser dolientes, pero criminales; plañideras a la vez que carniceros; traidores y cínicos. Un caso emblemático ¿Cuándo exactamente le dio la vuelta Flavio Sosa, hoy dirigente de Comuna, al exgobernador Ulises Ruiz, para arremeter en su contra en el 2006? Cuando él y otras lacras fueron expulsados del paraíso presupuestal. Fue el quid del conflicto de ese año, que hizo clic con el movimiento magisterial. Los cabecillas de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE): Germán Mendoza Nube y Rogelio Vargas Garfias, habían pretendido –eso se dijo- evitar la asonada a cambio de un apoyo económico de URO. El dirigente formal de la S-22, Enrique Rueda, había perdido liderazgo, a raíz de las denuncias de corrupción de Erika Rapp Soto. La UTE fue quien encendió la mecha en el conflicto.

 

Mendoza Nube, maestro egresado de la Escuela Normal Rural de El Mexhe, Hidalgo, aprendió ahí la beligerancia ideológica que plasmó en su vida guerrillera. He ahí la “esencia política” de su organización: el Frente Popular Revolucionario (FPR). Puro lumpen y golpeador. Enfermos, pues. Pedro García, uno de sus secuaces fue detenido en 2006, con un fusil R-15. Su naturaleza es la violencia, el oportunismo y la complicidad. ¿De dónde salieron pues voceros del pueblo oaxaqueño, del magisterio o los dolientes de Nochixtlán, para exponer “la situación política de la entidad”, ante el Representante del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos, Jan Jarab? ¿Quién les otorgó esa potestad, cuando todo mundo conoce sus perfiles gansteriles y voraces? Flavio, el “luchador social” que acaba de esquilmar a los comuneros de San Agustín de las Juntas, con 5 millones de pesos, como comisión por la asesoría prestada, en el conflicto de los terrenos del Aeropuerto.

 

2).- Las víctimas perpetuas

 

Sosa Villavicencio, conocido como “El Demonio de Tasmania”, fue señalado como responsable de haber incendiado edificios públicos e inmuebles particulares, el 25 de noviembre de 2006, en el corolario del conflicto. Fue detenido junto con Horacio Sosa y Marcelino Coache, el 4 de diciembre de ese año, en la capital del país. Ya en libertad, devino diputado local y al concluir su gestión, volvió a las andadas al frente de Comuna, atizando conflictos y violencia: Amoltepec vs Yucutindoo; San Sebastián Nopalera vs Zimatlán de Lázaro Cárdenas. Y, obvio, recibiendo lana del gobierno de Gabino Cué. Entre el ombudsman Arturo Peimbert, presidente de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) y Sosa, siempre ha existido una relación de conveniencia y complicidad. El 29 de marzo de 2014, Ignacio García Maldonado y Emanuel López Martínez, chofer y guarura de Flavio, fueron asesinados, cuando salían de un bar en los rumbos de Ixcotel. Venganza y droga fueron presuntamente los móviles. El vehículo pertenecía a la DDHPO.

 

Comuna, la organización que dirigen Flavio Sosa, Efraín Solano y Armando Contreras –éste último formó FACMEO, pero se replegó cuando asesinaron a Rafael Vicente Rodríguez Enríquez, a) El comandante Güero- recibió en 2012, 30 millones de pesos del erario estatal y Mendoza Nube, del FPR, obtuvo 33 millones. Es decir, son violentos pero acomodaticios. Muerden la mano de quién les da. Quieren mamar y dar de topes. Y ahora resulta que “don Flavio” -así le llamaba el extinto ex Secretario de Gobernación de Vicente Fox, Carlos María Abascal, en recuerdo tal vez de haberle levantado la mano a aquel-, junto con Mendoza Nube, Arturo Peimbert, Efraín Solano, la UTE y hasta la derrotada candidata de Morena a la presidencia municipal de Asunción Nochixtlán, Itayee Cruz Guevara, que no es de dicho municipio, ya se enchalecaron los muertos para asumirse víctimas y enarbolar la bandera de los derechos humanos. Lo dicho pues: violentos y cínicos.

 

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

 

— ¿A qué le apostó la CNTE, sus provocadores e infiltrados en Nochixtlán? A que hubiera muertos. Punto. Como buitres, hay que negociar sobre la sangre derramada. Ahora todos son Nochixtlán. Todos son víctimas. Los organismos de derechos humanos y gobierno rendidos a sus pies. Comisiones legislativas y demás. Preguntas: ¿Y los muertos, qué hacían exactamente en ese lugar? ¿Quién los convocó y quién los asesinó? ¿Si los mataron policías, quién hirió a éstos? Para la CNDH, DDHPO y demás, ¿los cohetones, las bombas molotov, las bazookas hechizas, son puros juegos pirotécnicos y no armas letales? ¿Por qué armas de calibre ajeno a la reglamentaria .9 mm? ¿Develará la PGR los vericuetos oscuros de este hecho lamentable o se irá por los lugares comunes de la victimización? Que no se diga que el gobierno cayó en la trampa. Ya no es la Reforma Educativa, ni los presos políticos, ni la evaluación o la seguridad laboral. Nochixtlán es el tema. Es el acicate de la CNTE para ablandar al gobierno. En el ínterin, seguimos secuestrados por los bloqueos ¡Los oaxaqueños exigimos la verdad, no ficciones, no verdades a medias, ni complicidades ni simulación!

 

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