HOY QUE se vuelvan a sentar a la mesa de diálogo los representantes de la CNTE y Miguel Osorio Chong, más de uno se estará preguntando: ¿y qué será de Aurelio Nuño?

 

 

PORQUE no es por andar zopiloteando a nadie, pero la caída de Emilio Chuayffet tuvo como antecedente el mismo hecho: que el secretario de Gobernación tuviera que ponerse a atender los asuntos que le tocaban al secretario de Educación Pública.

 

ADEMÁS, resulta más que notorio el silencio que ha guardado en estos días Nuño, contrastante con su enérgico discurso minimizando las protestas de los maestros. A lo mejor ya se fue de vacaciones.

 

Reforma / Templo Mayor / F. Bartolomé