CIUDAD DE MÉXICO .- La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) determinó que el normalista de Ayotzinapa Julio César Mondragón fue golpeado hasta su muerte y posteriormente perros y roedores le arrancaron la piel del rostro.

 

 

 

“Desde la perspectiva de derechos humanos, Julio César Mondragón Fontes fue víctima de tortura física, golpeado brutalmente con saña y crueldad por la acción conjunta y complicidad de miembros de la delincuencia organizada y servidores públicos del Municipio de Iguala”, estableció el organismo.

 

Los peritos de la CNDH descartaron que la noche del 26 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero, el estudiante haya sido asesinado por arma de fuego y que después sus asesinos lo hayan desollado.

 

La Comisión sustentó su dictamen en el hallazgo de pequeñas lesiones superficiales correspondientes al apoyo de patas de roedores al momento de incidir sobre el tejido blando del cuello.

Los peritos del organismo hallaron en la cara mordeduras en forma de “v”, características de roedores; además de surcos, rayados y “arañazos” en el hueso frontal y en el borde inferior de la mandíbula. En el cuerpo del estudiante también encontraron manchas de sangre en forma de pisadas de perros.

 

“No existe ningún indicio médico forense en el resto del cuello y de la cara que indique un desprendimiento intencional de la piel”, indica el informe.

 

En su reporte, la CNDH detalla que a Mondragón le fueron rotos 13 de los 14 huesos del rostro y, en total, en todo su cuerpo sufrió 64 fracturas en 40 huesos, lo que llevó a su muerte entre las 00:45 y las 2:45 horas del 27 de septiembre de 2014.

 

Ante esta evidencia, el organismo instó a la Procuraduría General de la República (PGR) a investigar a fondo a 11 individuos señalados por dos integrantes de Guerreros Unidos como partícipes de la tortura y homicidio del normalista.

 

Detalló que el recientemente detenido Víctor Hugo Benítez Palacios “El Tilo” es una de esas 11 personas, además de elementos de la Policía Municipal.

 

 

 

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