* Investigan desfalcos en ayuntamiento de Santa Cruz Xoxocotlán

* Conflictos agrarios recrudecen y delegado Elpidio Concha desaparece

* La Guelaguetza en riesgo, por culpa de la Secretaría de Turismo

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y la Secretaría de Gobernación andan en juegos de mesa, mientras Oaxaca se encamina peligrosamente al caos, la ausencia de Estado de derecho y a la impunidad.

 

Algunos comentaristas de prensa y radio han aseverado de manera acertada que ambas partes que tienen en sus manos la solución del conflicto, están jugando también a la carpintería, pues sólo se dedican a construir mesas, por cierto de madera corriente que a la primera se resquebraja.

 

Pero lo que vive Oaxaca no es un juego, no una diversión y mucho menos moneda de cambio o disputa para la sucesión sexenal de Enrique Peña Nieto. No. Oaxaca se juega su futuro y alguien o algunos están, peligrosamente, tratando de prolongar el conflicto para heredarlo al próximo gobernador, Alejandro Murat Hinojosa.

 

Y con ello dejarle un estado incendiado, de caos, de violencia, de crispación social y de mayores rechazos al Partido Revolucionario Institucional que postuló al ex director general de Infonavit.

 

El 15 de mayo inició un plantón de maestros en el Centro Histórico de la capital y a dos meses, suman cuantiosas pérdidas no solamente para los restauranteros y hoteleros, sino para la imagen de la capital a nivel nacional e internacional.

 

El 11 y el 12 de junio, la Policía Federal capturó, previa orden de aprehensión a los dirigentes de la Sección 22, Rubén Núñez Ginez y Francisco Villalobos, con lo que se desató una criminal ola de bloqueos carreteros, asaltos, saqueos a tiendas y comercios, desabasto, inseguridad y elevación del índice de criminalidad.

 

El acabóse fue el operativo mal diseñado por los federales para despejar la supercarretera Oaxaca-México, a la altura de Nochixtlán, lo que arrojó como saldo oficial ocho personas asesinadas con armas de fuego, más de 100 heridas, aunque el magisterio asegura que son 11 víctimas, sin proporcionar los nombres.

 

Estamos a un mes del cierre de las vías de comunicación y a dos meses del plantón y parece que a las autoridades estatales poco importa. El gobernador Gabino Cué ha tenido escasas apariciones en público; se ha cuidado al extremo de encarar a la prensa de manera masiva y ha sido selecto con sus entrevistas.

 

El secretario de Seguridad Pública, Jorge Alberto Ruiz Martínez, se escondió en su búnker y no hay poder humano que lo saque para que precise por qué participó la Policía Estatal en ese operativo fallido, quién dio la orden y a quién se va a castigar.

 

El Fiscal General de Justicia, Héctor Joaquín Carrillo Ruiz, luego de cometer una infidencia con un medio nacional y declarar sobre la autopsia practicada a los cuerpos victimados en Nochixtlán, se encerró a piedra y lodo y dejó el bulto a la PGR, quien deberá dar a conocer los peritajes finales, y todo parece indicar que será a largo plazo.

 

La CNDH se ha limitado a escudarse en escuchar a las víctimas del conflicto en Nochixtlán, como si fuera el único punto en que se cometieron delitos de lesa humanidad y vejaciones a los derechos humanos; como si el resto de la sociedad oaxaqueña no existiera y mucho menos haya sido víctima de agresiones.

 

La Defensoría de Derechos Humanos que encabeza Arturo Peimbert, está totalmente cargado al grupo de Morena y de Flavio Sosa y ha hecho estudios parciales, a favor de los maestros y los agresores, y no a la otra parte de la población.

 

Los empresarios y comerciantes de la capital y del estado se han limitado a velar por sus intereses y a exigir prebendas, argumentando daños generalizados a sus comercios y empresas, y olvidando a sus trabajadores.

 

¿Entonces quién defiende a los oaxaqueños? Lamentablemente nadie. La mayor parte de la población está olvidada, abandonada, sin protección ni atención ni ayuda.

 

¿Entonces qué hace la Secretaría de Gobernación? Alargar el conflicto, prolongar la agonía de Oaxaca, prometer imposibles a la Sección 22, a sabiendas que jamás permitirá el presidente Peña Nieto derogación de reforma alguna, mucho menos la educativa.

 

¿Entonces qué hace la CNTE? Jugar también a administrar el conflicto, a sacar el mayor provecho económico posible, a presionar y joder la vida de la mayoría de los oaxaqueños, con apoyo de organizaciones sociales beligerantes; a seguir medrando con el Estado, consiga o no abrogar la reforma educativa.

 

¿El gobernador Cué y la Segob está jugando a heredar el problema a Alejandro Murat? Muy probablemente, pues hasta el momento el primero ha permanecido pasivo al extremo, ha permitido la invasión federal en todos los ámbitos, con todas las implicaciones políticas, y está buscando terminar su sexenio, el 30 de noviembre, sin culpa alguna.

 

NIMIEDADES

 

1.- En el escritorio del edil electo de Santa Cruz Xoxoctlán, el perredista ALEJANDRO JARQUÍN LÓPEZ, se encuentra un grueso expediente de los saqueos en el municipio de Santa Cruz Xoxocotlán, por parte de HÉCTOR SANTIAGO ARAGÓN y DIANA LUZ VÁSQUEZ; el primero que abandonó la presidencia municipal y a sus votantes; la segunda cuyas ambiciones políticas y personales no tienen barreras. Eso explica la falta de obras en ese ayuntamiento, los deficientes servicios básicos, acciones que por cierto detonarán en breve las protestas sociales en ese municipio. Se sorprendería de la cantidad millonaria que desfalcaron los priistas, muchos recursos de los cuales se fueron a las campañas políticas del candidato municipal del PRI, que se manejaron ni más ni menos que desde el escritorio de DIANA LUZ VÁSQUEZ.

 

2.- Confiado en la protección que le brinda ser del equipo de ULISES RUIZ ORTIZ, el delegado de la Sedatu en Oaxaca, ELPIDIO CONCHA ARELLANO (quien suplió a no menos fina dama, Sofía Castro Ríos) nada de a muertito; no se presenta prácticamente a su oficina y prefiere regresar a su rancho en Chicozapote, Cuicatlán. Resulta que quien limpiaba pesebres y caballerizas de Diódoro Carrasco ahora tiene su propio rancho, que incluye caballos pura sangre; eso le quita más tiempo para atender los asuntos de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, y eso también le generará de nuevo protestas sociales por falta de cumplimiento con diversas comunidades en materia de vivienda. El 1 de octubre del año pasado fue designado en el cargo, pero a la fecha jamás se le ha visto en un acto oficial.

 

3.- Tan grave está la crisis en Oaxaca que a nivel nacional e internacional se tiene una pésima imagen del estado; ya ningún turista quiere venir a Oaxaca por miedo a ser secuestrado o pasar ocho horas en un bloqueo. ¿Y qué está haciendo la Secretaría de Turismo estatal? Nada. Su titular ÁNGELA HERNÁNDEZ SIBAJA, se la pasa en cafés con sus amistades istmeñas; está más preocupada por contar y recontar boletos para que la gente acuda a la Guelaguetza; está más enpeñada en revisar la lista de invitados, amigos, familiares, artistas y demás fauna que medra con la Guelaguetza, que en iniciar una campaña de promoción del estado. Claro, para ella esta temporada turística ya está perdida; los prestadores de servicios, pues que se jodan.