Regresar a una cárcel local a los cabecillas del cartel 22 significa prácticamente su pre liberación; aceptar revisar los procesos de los “maistros” secuestradores y pederastas para hacerlos más benignos; seguir con la contratación automática de normalistas; pagar a los miles de porros contratados como maestros a pesar del desastre que han sembrado Oaxaca, son signo del gran desprecio de Peña Nieto hacia sus gobernados.

 

 

Cuando vemos la retahíla de concesiones, incluyendo las más absurdas, para beneficiar a los capos del cartel 22, está claro que el Estado mexicano ha creado un monstruo que, paradójicamente, cuanto más hunde al Estado y a su educación, más poderoso se hace. Doblegarlo de esta manera hace que el gobierno pierde terreno en el cumplimiento de su deber como la de garantizar el orden, dar seguridad pública a través de la aplicación de la ley.

 

SANGUINARIOS

Bestia de mil cabezas, el cartel 22 la CNTE no ha reparado en el derramamiento de sangre con tal de conseguir sus fines. Así lo hicieron en Nochixtlán donde sus estrategias de terrorismo alimentados por la ignorancia y la miseria de campesinos y aventureros de toda laya, surtieron efecto. Otro combustible que detona las ansias guerrilleras es el resentimiento social que provoca la gran corrupción de la clase gobernante.

Los expertos encuentran que la pericia guerrillera, aunque lo nieguen, les permitió el uso de la muchedumbre embaucada. Esas masas que desde el anonimato pierden valores y principios lo que los lleva perpetrar actos que como individuos no cometen. Esto explica el asesinato, por la espalda, de los ocho incautos seleccionados con tal pericia que ninguno era “maistro”. Esto no puede ser casualidad, me dice un ex militar. Estos asesinatos, por lo grotesco, se descartan como acción policiaca. Además, a los que les urgía la bandera de muertos para reactivar un movimiento de gran rechazo popular, era a los capos de la 22.

A la espera de que la PGR publique el resultado de las investigaciones, ya se sabe que el calibre de las balas asesinas no corresponde a las armas de la Policía y que los ilusos “revolucionarios” andaban allí en plan de aventura, a cambio del salario del miedo. Hay testimonios de que, a través de algunas ONGS les pagan de 200 a 300 pesos por su participación. Esto no es novedad, son prácticas comunes entre los grupos políticos que quieren preponderancia.

 

EVIDENCIAS

Aunque la PGR ha hecho señalamientos -junio 2013- de que la sección 22 del SNTE opera de la mano con el EPR, los capos del cartel 22 niegan nexos con la guerrilla. Lo rechazan en sus discursos pero esas ligas las evidencian en sus libelos. Algunos analistas descubren similitudes en el lenguaje que utiliza el mismo redactor del EPR para fustigar a periodistas que se han atrevido a descubrir sus actividades.

Al colega Alfredo Martínez de Aguilar, intentan coartar sus libertades con una carta pública que se atribuye a este grupo clandestino, con gran dosis de amago. Acusan al colega de “hacer señalamientos policíacos, que tienen como propósito que el Estado se ensañe con sevicia en los luchadores sociales y organizaciones populares…”.

En esa letanía de expresiones de los que pegan con la izquierda y cobran con la derecha y que hoy andan desesperados porque el pueblo le reprueba con brío su doble moral, condenan al comunicador que “asume una posición dolosa e inquisitoria donde se justifica, se exige a gritos la represión y los crímenes de Estado contra el conjunto del movimiento popular, poniéndolo como diana para que los cuerpos policíacos-militares practiquen el tiro al blanco en la humanidad de la larga lista de luchadores sociales que se señala de manera dolosa de pertenecer a nuestro partido y ejército”.

COMÚN

Intolerantes, culpan a los comunicadores del rechazo social que se han ganado a pulso. Acusando a los periodistas intentan distraer la atención de la ciudadanía que empieza a sospechar del origen del financiamiento de su supuesto “movimiento social”. Como dicen en los pueblos: abren los ojos y ven la mano negra del magnate Carlos Slim quien, con la mira puesta en el 2018, hace amarres con el peje AMLO para incendiar Oaxaca, y otros puntos, donde cree que el fuego le dará más votos para su delirante obcecación de ser, otra vez, candidato presidencial.

Señalar con tanta rudeza a un comunicador, no es nuevo. Es una práctica común del EPR. Tan usual que parece que el texto viene del mismo escribiente, un tal Ricardo Rojo. En lo que no reparaba el autor de tal amenaza, es que, por primera vez, provoco unión. La reacción de los reporteros es de un frente común ante los intentos de acallar la libertad de expresión.

Les decía que no es primera amenaza. El Colega Raymundo Riva Palacio, denunció en el 2013 un señalamiento similar del EPR en su contra. Escribió que sus comentarios sobre las acciones guerrilleras provocaron “una referencia directa a este reportero en un comunicado el 29 de agosto”. El grupo guerrillero afirmó que “son calumnias y elucubraciones policiacas con un solo propósito: justificar la represión y el baño de sangre. ¿Qué le hemos hecho señor Riva Palacio?”. En ese comunicado el EPR añadió: “¿Por qué tanta saña en contra de nuestro partido? ¿Nos quiere ver muertos, presos, o detenidos-desaparecidos? ¿Por qué insiste en vincularnos con la delincuencia?”. Según la guerrilla, se trataba de “una escalada contrainsurgente y en contra de nuestro partido… para deslegitimar el carácter revolucionario de nuestra lucha y justificar nuevos crímenes de lesa humanidad”.

Acaso los señalamientos contra estos comunicadores ¿no parecen salidos de la misma mano escribiente?

CHINA (2)

Con una agenda que cumplimos con exactitud, llevados por la disciplina de los colegas chinos, nuestra primera visita en Bejing fue al grupo Elion. Una organización civil, ejemplo en el mundo y premio nacional por el rescate de tierras del desierto en el norte de la capital China. Desde 1998 en que empezó a trabajar ha convertido unos 12 kilómetros cuadrados en murallas verdes y pastizales. Además de la rehabilitación de tierras donde ahora más de 100 mil familias se benefician con la cría de ganado. (continuamos)

Nota: aunque el lapsus linguae (error involuntario al hablar) no tiene perdón, debo pedir disculpas por dos yerros descomunales en mi columna de ayer. José Zorrilla Sangermán fue (o es) Secretario de Turismo, no de la SSO.

Beijing, la capital de la República Popular de China, tiene casi 22 mil millones de habitantes, no 22 millones.