Agustín Gutiérrez

 

 

Entre montones de basura, obras de construcción, decenas de vendedores ambulantes y carpas vacías, este viernes cumplió dos meses el plantón de la Sección 22 del CNTE en el Centro Histórico de Oaxaca, que ha registrado severos daños a la economía de los comercios en la zona.

 

Fue un domingo 15 de mayo en que luego de una marcha del magisterio, se instaló la protesta en el zócalo, la Alameda de León y las calles de Bustamante, Guerrero, Hidalgo, Armenta y López y Valdivieso.

 

Apenas dos semanas después comenzaron a llegar vendedores ambulantes de distintas organizaciones sociales, que actualmente ocupan los principales espacios del llamado Jardín de la Constitución.

 

Y a dos meses, las tiendas de campaña y lonas se encuentran prácticamente vacíos de de profesores.

 

A partir del 11 de junio, tras la detención de Rubén Núñez Ginez y Francisco Villalobos, los mentores iniciaron también diversos bloqueos carreteros, que se intensificaron tras el enfrentamiento con policías, el 19 de junio.

 

De acuerdo con la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico, en el estado se registran pérdidas de aproximadamente 300 millones de pesos, sólo para el sector turístico.

 

Según cámaras empresariales y organismos, al menos una docena de comercios ha cerrado sus puertas, mientras que más de 50 empleados han sido despedidos de manera definitiva, en tanto que otros han tenido que trabajar la mitad de la semana.

 

La Sección 22 del SNTE continúa con sus manifestaciones, pese a las mesas de diálogo instaladas en la Secretaría de Gobernación (Segob), pues pretenden que sea derogada la Reforma Educativa.