Especialistas analizaron las propiedades de 15 caldos que comemos los mexicanos regularmente, entre ellos: caldo de frijol negro, caldo de res y de pollo

 

 

CIUDAD DE MÉXICO. Muchas bebidas comerciales que se jactan de presentar actividad antioxidante, como los jugos de granada o arándano no tienen tanta actividad antioxidante como dicen, además de que son fuente de muchos azucares simples (hipercalóricos); en cambio, especialistas destacan las propiedades de caldos de frijoles o pollo y las especias que les agregamos como cilantro, cebolla, entre otros.

 

La doctora en biotecnología, de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) señala que los caldos que tradicionalmente se preparan en la cocina mexicana, junto con algunas especias, tienen mayor contenido de antioxidantes que muchas de las presentaciones comerciales.

 

Dice que en el laboratorio de alimentos de la universidad se están desarrollando aditivos para alimentos con actividad antioxidante y antimicrobiana a partir de canela, cebolla, cilantro, clavo, perejil y tomillo.

 

Los mexicanos comemos caldos, sopas tradicionales y sin saberlo con ellos consumimos antioxidantes. La especialista dijo en entrevista para la agencia informativa Conacyt que “al caldo de pollo, cuando le ponemos cebolla y ajo estamos consumiendo un extracto donde se solubilizaron los compuestos bioactivos que tienen actividad antioxidante”.

 

El mismo laboratorio analizó 15 caldos, entre ellos: caldo de frijol negro, pinto, sopas de pasta, caldo de res, de pollo, caldo de camarón, en otros, en ellos encontraron una importante actividad antioxidante, en ocasiones superior a la de ciertas bebidas de jugos de marcas comerciales que dicen presentar dicha actividad reductora de la oxidación.

 

El caldo de frijol negro contiene 5 veces más actividad antioxidante que el caldo promedio de pollo o de res, por los compuestos bioactivos que se disuelven a pesar de estar tiempo prolongado bajo cocción.

Excelsior