Oaxaca.- El sacerdote Carlos Franco Pérez Méndez, aseguró que no es culpable del delito de violación como fue denunciado por un joven que prestaba sus servicios en la catedral.

 

 

Señaló que fue acusado injustamente, lo que le ha dañado, a su familia así como a la iglesia por esos señalamientos en su contra.

Negó el delito que se le imputó, y como sacerdote guardará en el secreto de su ministerio a la infamia que se cometió en su contra.

Afirmó que acreditó ante la ley y probó ante el juez de la causa su inocencia, por eso logró su libertad, pero fue objeto de violaciones a sus derechos humanos y de enjuiciamiento, sentencia y linchamiento público.

 

Cuando ofrecía la conferencia de prensa fue encarado por seguidores de su acusador, le gritaron y obligaron a que se suspendiera su presentación ante los medios de comunicación.