Malas noticias llegaron ayer a esta capital desde Lausana, Suiza, donde el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), máxima instancia para dirimir controversias legales en el deporte, declinó el recurso de apelación contra la decisión de dejar fuera de Río 2016 a todos los integrantes del equipo ruso de atletismo.

 

 

El jurado del TAS confirma la validez de la resolución que tomó la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés), en el sentido de suspender a la federación rusa y a sus deportistas, quienes no podrán participar en ninguna competición organizada por la IAAF, dio a conocer mediante un comunicado.

 

El fallo aumenta las posibilidades de que el Comité Olímpico Internacional (COI) excluya a Rusia de todos los deportes, no sólo en atletismo, en la justa brasileña.

 

Esto marcaría la mayor crisis del movimiento olímpico desde los boicots de Estados Unidos y Rusia en la década de los 80, y sería un duro golpe a un país que se enorgullece de su estatus como potencia deportiva.

 

En un escueto comunicado, el COI informó que toma nota de la decisión del TAS. Ahora vamos a estudiar y analizar todas las consideraciones del fallo.

 

El organismo presidido por el alemán Thomas Bach había asegurado que tomaría en consideración la respuesta del tribunal al momento de decidir sobre la situación de Rusia.

 

Pagan justos por pecadores

 

Presentado de manera conjunta por el Comité Olímpico de Rusia (COR) y 68 atletas considerados limpios de dopaje, el desestimado recurso –en opinión prevaleciente en Moscú– hace pagar a justos por pecadores, ya que los atletas que apelaron, según el titular del COR, Aleksander Zhukov, llevan al menos medio año sometiéndose a pruebas de control antidopaje en Gran Bretaña y otros países sin recibir señalamiento alguno de ingesta de sustancias prohibidas.

 

El COR espera que el COI y las federaciones internacionales de los deportes olímpicos tomen una determinación justa y objetiva sobre la admisión de los deportistas rusos limpios para los juegos de 2016, indicó Zhukov.

 

Es una decisión política, subjetiva y sin fundamentos jurídicos, arremetió el ministro del deporte ruso, Vitali Mutko, uno de los funcionarios del gobierno, a quien el COI negó acreditación en Río por su presunta participación en el escándalo de dopaje.

 

El gobierno de Rusia apelará de la decisión. Vamos a seguir defendiendo nuestro honor y dignidad. Es momento de acudir a un tribunal civil. Esta medida viola los derechos de los atletas limpios y responsables y sienta un precedente de castigos colectivos, señaló Mutko.

 

Por su lado, la portavoz de la diplomacia rusa, Maria Zakharova, denunció que esto fue una puñalada no sólo para nosotros, sino para el deporte mundial. Es una especie de crimen.

 

Entre los atletas más afectados por el veto figura la doble campeona olímpica de salto con pértiga Yelena Isinbayeva, quien difundió a través de las redes sociales su indignación: “Que todos esos deportistas extranjeros seudolimpios respiren aliviados y ganen sus seudomedallas de oro en nuestra ausencia. Siempre tuvieron miedo de nuestra fortaleza”.

 

Isinbayeva, monarca en Atenas 2004 y Pekín 2008, y bronce en Londres 2012, quería despedirse de las competiciones con una tercera medalla de oro. Se esfumaron las esperanzas, lamentó.

 

Gracias a todos por haber enterrado al atletismo. Esto es puramente político, afirmó a la agencia de noticias rusa TASS y pidió a Bach que revoque la decisión.

 

Hasta la fecha, el COI sólo ha autorizado la participación de dos atletas rusas: la saltadora de longitud Daria Klishina y la fondista Yulia Stepanova, quien denunció ante la WADA el sistema de dopaje en Rusia. Sin embargo, aún no está claro si las dos atletas residentes en Estados Unidos participarán en la justa.

 

La medida contó con el apoyo de la máxima estrella del atletismo mundial, el jamaiquino Usain Bolt. Todo el caso ha sido decepcionante, dijo en Londres el seis veces campeón olímpico.

 

Esto asustará a mucha gente, pero es un mensaje fuerte para aquellos que violan las reglas. Se trata de mantener limpio nuestro deporte. Las decisiones adoptadas demuestran que si uno hace trampas o va contra las normas, se tomarán medidas serias, afirmó.

 

Por su parte, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) pidió al COI que considere su responsabilidad cuando debata si debe prohibir o no a los deportistas rusos participar en Río.

 

En un comunicado, dijo sentirse satisfecha por la decisión del TAS y agregó que ahora es turno de las federaciones internacionales de considerar sus responsabilidades bajo el Código Mundial Antidopaje en su relación con las federaciones nacionales rusas y del COI bajo la Carta Olímpica.

 

La Jornada