ANTE las tropelías de la CNTE en ciudades, carreteras y vías férreas la duda no es quién se ha quejado… sino quién falta por quejarse.

LO HAN hecho los ciudadanos que ven afectada su libertad de tránsito, los turistas que no pueden llegar a los aeropuertos o viajar por carretera.

TAMBIÉN los comerciantes que pierden ventas, lasempresas nacionales que se quedan sin insumos y las internacionales que tienen frenadas sus mercancías. Hasta la Iglesia ya salió a pedir una tregua.

Y A PESAR de todo, parece que las autoridades federales no escuchan… ¿o será que no quieren escuchar?