Oaxaca, Oax. La alegría de las Chinas oaxaqueñas con su convite al son del jarabe del Valle: mujeres que portan canastas de flores, la participación de los Chirimiteros y tamboriteros dieron la apertura a la primera presentación de los Lunes del Cerro.

 

 

Antes la Diosa Centéotl, representada por Leticia Reyes Salinas quien presidió junto al Gobernador de estas Fiestas. Dio la bienvenida a  los asistentes a una de las representaciones de sones , bailes y costumbres.

 

En punto de las 10 de la mañana las delegaciones se encontraban listas para cautivar a propios y extraños, en medio de  un auditorio con un 90% de capacidad y a pesar de las  de las “negras” expectativas que el sector turístico  mantenía a raíz de las acciones magisteriales.

 

La 84 edición de la Guelaguetza llegó con la tregua de la Seccion 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes “fueron su muestra de voluntad” al evitar el cierre de vialidades y enfocarse a su Guelaguetza magisterial.

 

Santa Maria Huatulco llegó a alegrar los corazones con sus sones y chilenas, estas en las que recrean las vivencias del Pueblo Viejo y el actual a lo largo de los años.

 

La danza de los Diablos, ejecutado por la delegación de Santiago Llamó Grande, es una danza característica de la raza negra que se ubica en la costa chica.

 

Miahuatlán de Porfirio Díaz, con su baile “El Palomo Miahuateco”, es un baile que representa el cortejo y la fertilidad e las mujeres al compás de un grupo de cuerdas y madera, donde el violín arnoniza el ambiente con notas dulces.

 

La delegación de Huahutla de Jiménez con la “lavada de cabeza de los novios”: es una tradición muy arraigada en las bodas de la comunidad, en el que el acto de mayor relevancia es la lavada e la cabeza de los novios, realizada por los padrinos y es que según la tradición deben estar “puros” de cuerpo y alma antes de llegar al altar.

 

El misticismo de la Mayordomía y el jarabe del Valle, el espinal con su velas y el atuendo colorido e grandes bordados de sus bellas mujeres.

 

El revuelo e aplausos de San Pedro y San Pablo Ayutla No se, con sus sones y jarabes,  La agilidad de los danzantes de la Pluma de la Villa de zaachila, los pies tenaces de las bellas mujeres de San Juan Bautista Tuxtepec, la melancólica  Canción del Jarabe Mixteco.

 

La tradicional “Saá Shunashi”, fiesta en honor a la virgen de Unión Hidalgo y las picardía de los versos y contoneo de las mujeres de Santiago Pinotepa Nacional.

Fue así como transcurrió con éxito esta primera edición edición pesar de un intebtonoor un grupo de comerciantes afectados del centro histórico a 70 días de acciones magisteriales