La mano de obra barata no será el principal activo para invertir en las Zonas Económicas Especiales (ZEE), “estamos buscando empresas que tengan valor agregado, que paguen buenos salarios”, que inviertan bajo las condiciones de la ley, asegura Gerardo Gutiérrez Candiani, titular del organismo encargado de acelerar la estrategia.

 

 

 

Hoy, el tema de los salarios ya no es definitorio, como lo fue hace 30 años, con el surgimiento de las maquilas, dijo en una entrevista con 24 HORAS el recién nombrado titular de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las ZEE. “No vamos a competir con mano de obra barata”.

 

Para quien fuera presidente del Consejo Coordinador Empresarial, entre 2012 y 2015, en la actualidad las decisiones de inversión dependen de factores como la logística, la competitividad, el mercado y la productividad, relacionada más con la satisfacción de las personas con su calidad de vida y de trabajo. “Eso les deja más a las empresas que tener salarios bajos. Aquí la apuesta es que se pague bien y vamos a tener incentivos para eso”.

 

El hoy funcionario tiene la responsabilidad de lograr que en 2018 se establezca al menos una empresa “ancla” en las primeras zonas, que estarían en Lázaro Cárdenas (municipios de Guerrero y Michoacán), en el Istmo de Tehuantepec (entre Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca) y en Puerto Chiapas, en Chiapas. Para ello, el organismo trabaja en los decretos que tienen que publicarse este mismo año.

 

¿Cómo lograr que las empresas eleven los salarios?

 

Vamos a hacer un programa atractivo. Además, estamos buscando a aquéllas que tengan valor agregado, que paguen buenos salarios y, sobre todo, que tengan un compromiso con la sociedad. Es decir, empresas socialmente responsables, porque la visión que tenemos como órgano público es que los grandes beneficiarios, independientemente de los inversionistas, sean las personas de las comunidades.

 

¿Han encontrado empresas de este tipo?

 

Traemos un buen avance de empresas interesadas. Estamos en el proceso de reuniones con cerca de 30 compañías nacionales y extranjeras, aunque se trata de un acercamiento inicial. En la medida que vayamos avanzando y definiendo los polígonos de las zonas y los paquetes de incentivos, las determinaciones de las empresas se darán o no.

 

Usted es empresario, ¿qué busca un inversionista para llevar su dinero a cierta zona?

 

Busca seguridad física y patrimonial, logística, incentivos y, sobre, todo que su producto sea competitivo. Cualquier empresario no sólo busca que le regalen el terreno, le pongan la nave o no le cobren impuestos. Hoy se fijan en qué condiciones tienen para fabricar, cómo se hacen más competitivos, dónde están sus centros logísticos para poder exportar y cuánto cuesta producir y vender. Con base en ello, miden qué tan competitivos pueden ser.

 

Con los conflictos sociales en los estados del sur ¿eso está garantizado?

 

Tenemos retos económicos, sociales, políticos y de seguridad, es ahí donde el Estado mexicano tiene que actuar. Nosotros vamos a hacer todo lo que esté de nuestra parte, pero los municipios, los gobiernos estatales y la Federación tienen que hacer su parte para generar esta certidumbre que necesitamos.

 

¿En qué etapa están?

 

Estamos en la definición de los polígonos, de la tierra, que es el primer paso. Paralelo a eso estamos delineando todo el paquete de incentivos que necesitamos, tomando en cuenta las mejores prácticas internacionales y lo que ha funcionado en otras partes del mudo.

 

También estamos en la definición de la infraestructura básica, que sea estratégica, de alto impacto y de bajo costo, son las tres condiciones que necesitamos.

 

Estamos trabajando también en el proceso de conformar la ventanilla única, con la que llevaremos todo el proceso de regulación y simplificación de los tres órdenes de gobierno.

 

También estamos en la promoción de las zonas, siempre cuidando las ventajas y vocación de cada una, para que no compitan entre ellas, sino que sean complementarias.

¿Está ya definida las vocación?

 

Sí, en cuanto a los polígonos falta iniciar negociaciones con los gobiernos, porque cada estado va a definir el área de impacto. Las zonas tienen que tener un terreno federal para que pueda ser susceptible de contar con los incentivos que vamos a promover, por eso es muy importante la definición jurídica de estas regiones.

 

Son 10 los estados susceptibles, y a la fecha tenemos definiciones en siete. Arrancamos en este año con la definición de tres zonas, una en 2017 y otras tres estarán en 2018.

 

Lázaro Cárdenas, que abarca Michoacán y Guerrero, el Itsmo de Tehuantepec, Salina Cruz y Coatzacoalcos, en Veracruz y Oaxaca; así como Puerto Chiapas, quedarán definidas en 2016. Para el próximo año podemos instalar la zona energética entre Tabasco y Campeche, y en 2018, plantearemos áreas de nicho, como Yucatán, donde apostaremos a temas de innovación y desarrollo tecnológicos.

 

En Puebla, estamos viendo algo para las pequeñas y medianas empresas de proveeduría de segundo y tercer nivel, para sectores estratégicos que hoy no tenemos, generar el encadenamiento de valor y poder sustituir importaciones por productos que se hagan aquí en México.

 

En Hidalgo, finalmente, vemos el apoyo a toda la cadena de valor agregado de la industria textil, de confección y diseño, etcétera. Es lo que hasta hoy estamos vislumbrando, pero puede variar en tiempos y condiciones.

 

¿Tienen ya un presupuesto para el arranque?

 

Lo estamos analizando, pero en principio calculamos que sean 16 mil 500 millones de pesos para el próximo año, de los cuales hay tres mil millones que ya se están aplicando este año.

 

Sobre los otros 13 mil 500 millones, que provendrán del Presupuesto de Egresos de la Federación, tenemos que analizar qué márgenes tenemos, siempre con una visión de qué es lo más prioritario, de mayor impacto y de menor costo. Sabemos que hay poco dinero.

 

¿Cuál es el monto que se requiere para que las ZEE funcionen al 100%?

 

Está previsto que sean 127 mil millones de pesos, que es el monto que Banobras, junto con consultores y distintas dependencias determinaron que eran necesarios para las obras de infraestructura que se tienen que hacer en los próximos ocho años.

 

Gran parte de esos recursos, cerca de 70%, se prevé que lo aporte el sector privado.

 

¿Cómo van las negociaciones con los gobiernos locales?

 

Tenemos un avance con todos. También ya platicamos con gobernadores electos, ya estamos muy avanzados.

 

Este es un proyecto transexenal, ¿se ve usted al frente del mismo hacia 2018?

 

No. Yo estoy aquí nada más para poner mi granito de arena.

 

24 Horas