Oaxaca.— De distintas formas, el fantasma de Nochixtlán llegó a la Guelaguetza: por momentos pocos turistas y asientos vacíos en el auditorio, protestas de comerciantes afectados por plantones y bloqueos carreteros, y una delegación de bailarines de luto, por los muertos del 19 de junio.

 

 

Sin embargo, la fiesta anual de los oaxaqueños lució su esplendor y se efectuó tras la tregua de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), que también celebró ayer su fiesta alterna y estrenó un estadio de futbol.

 

Alrededor de las 10:00 horas y con el palco “D” semivacío, al igual que algunos asientos de paga, se celebró el primer Lunes del Cerro en el auditorio techado ubicado en el Cerro del Fortín de la capital; por la tarde el audotorio lucía casi lleno.

 

Dos delegaciones, ubicadas en la región de la Costa, en la colindancia con Guerrero, tuvieron complicaciones para llegar a la ciudad de Oaxaca, debido a los bloqueos carreteros. Fue el caso de Pinotepa Nacional, que arribó a la capital el domingo, al igual que San Andrés Huaxpaltepec.

 

Otras más, como Huajuapan de León, de la región Mixteca, no tuvieron tantas dificultades para cruzar la zona de la supercarretera a la altura de Nochixtlán, donde la CNTE y pobladores han relajado las protestas.

 

Los comerciantes del Centro Histórico de la ciudad fueron otros inconformes; sufren desde el 15 de mayo un plantón de la Sección 22 y vendedores ambulantes, que tienen copado por lo menos seis cuadras, además del Zócalo y la Alamedade León.

 

Por la mañana, unos 100 inconformes, muchos adheridos a la Alianza Empresarial y Comercial de Oaxaca (AECO), se quejaron de la ausencia de turistas y de nulas ventas, por lo cual instalaron una protesta pacífica en el cruce de la calzada Héroes de Chapultepec con la avenida Juárez, a un kilómetro del auditorio donde se realizaba la Guelaguetza.

 

Al mediodía una representación de unas 50 personas burló la seguridad e ingresó por la parte alta al recinto de la fiesta folclórica, para mostrar pancartas y una lona con mensajes de repudio al gobierno estatal y a las acciones de la CNTE.

 

“Gabino Cué miente, en Oaxaca no estamos de fiesta. La fiesta es del gobernador, los oaxaqueños estamos en crisis”, era uno de los mensajes que fue retirado por los policías.

 

Entre las 14 delegaciones que tomaron parte en la Guelaguetza, estuvo la de San Andrés Huaxpaltepec, uno de los municipios con población afromexicana en la región costeña, cuyas mujeres y hombres portaron un moño negro en la solapa.

 

“No estamos desligados de lo que sucede en el estado, traemos un moño negro, quiero que quede muy claro: es por un danzante que murió hace unos días, pero principalmente por nuestros hermanos de Nochixtlán.

 

“Tuvimos dificultades y somos varios maestros presentes aquí, que pertenecemos a la Sección 22, y después del acuerdo que hubo de no boicot a la Guelaguetza, estamos celebrando la fiesta de los oaxaqueños”, declaró el responsable de la agrupación, Amado Cruz González.

 

El dirigente de los bailarines costeños lamentó que la cultura caiga en cuestiones políticas por culpa de las autoridades; exigió que el gobierno no se acuerde de ellos cada año durante las fiestas, sino el resto del tiempo. Reiteró: “Esperamos que la concordia prevalezca y que el gobierno federal piense un poco en esa concordia”.

Brilla Guelaguetza en medio de fantasma de Nochixtlán

EL UNIVERSAL