Ernesto Torralba

Oaxaca.- Aunado a los conflictos sociales, crecimiento de la pobreza extrema, bloqueos carreteros y bajos niveles educativos, Oaxaca ocupa el último lugar de los estados del país en la esperanza de vida de las empresas, con apenas 3.0 años, incluso el estado se ubica por debajo de Guerrero, que tiene la cifra de 4.9 años.

 

Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), el promedio nacional de vida de las empresas es de 7.7 años, en tanto que Oaxaca también se ubica entre las 10 entidades del país que tienen los peores climas para hacer negocios, junto con el Distrito Federal, Morelos, Baja California, Guerrero, Baja California Sur, Chihuahua, Jalisco, Quintana Roo, y Tlaxcala.

 

En los primeros sitios del indicador se encuentran Yucatán, con una expectativa de vida de los negocios al iniciar su operación de 9.1 años; Distrito Federal, con 9; Estado de México, con 8.7, y Puebla, con 8.5 años.

 

En los últimos sitios le siguen a Oaxaca y Guerrero, Michoacán, con una esperanza de vida de 5.3 años; Morelos, con 5.5, y Tabasco, con 5.8 años.

 

Las cifras de “muerte” de los negocios se basan en cinco censos tomados en cuenta por el INEGI a partir de 1989, y coinciden con el inicio de los conflictos magisteriales en Oaxaca.

 

El llamado Movimiento Democrática Magisterial se inició en el último año de gobierno de Pedro Vásquez Colmenares, cuando los “democráticos” lograron imponerse a “Vanguardia Revolucionaria”, que encabezaba Carlos Jonguitud, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

 

Al asumir el gobierno Heladio Ramírez López, se crea el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca 1992, por la llamada descentralización educativa impulsada por Carlos Salinas de Gortari. A partir de entonces cada mes de mayo la capital del estado ha vivido movilizaciones y plantones, como una estrategia del magisterio para negociar aumentos salariales y diversas demandas en beneficio de la educación.

 

Casi para concluir el sexenio de Ramírez López, el gobierno del estado cedió mediante la firma de una minuta el control corporativo del IEEPO a la Sección 22, y a partir de entonces el organismo sindical ha incrementado su poder e influencia, siempre mediante las movilizaciones y plantones, que cada año ponen en jaque al comercio establecido en el primer cuadro de la ciudad y en riesgo la Guelaguetza, la fiesta turística más importante por la derrama económica que genera en un estado cuya economía depende en gran medida de las participaciones federales, las remesas que envían los migrantes desde Estados Unidos y el turismo.

 

En tanto, de acuerdo con el reporte Doing Business en México, elaborado por el Banco Mundial (BM), señala los Colima encabeza la lista de 10 estados con los mejores climas de negocio en materia de aperturas de empresas, obtención de permisos de construcción, registros de la propiedad y cumplimiento de contratos, y es la entidad que más avanza en la aplicación de reformas para facilitar los negocios en la entidad.

 

La segunda posición la ocupó el estado de Aguascalientes, seguido de Guanajuato, San Luis Potosí, Chiapas, Campeche, Zacatecas, Sinaloa, México y Sonora.

 

Por el contrario, las 10 entidades del país que tienen los peores climas para hacer negocios son el Distrito Federal, Morelos, Baja California, Guerrero, Baja California Sur, Chihuahua, Jalisco, Quintana Roo, Oaxaca y Tlaxcala.

 

Las cifras del INEGI indican que los negocios manufactureros son los que tienen más posibilidades de sobrevivir, mientras los pequeños son los que enfrentan más riesgos y el promedio nacional es de 7.7 años.

 

Los negocios manufactureros son los menos volátiles, seguidos por aquellos de servicios privados no financieros; mientras que los de comercio son los más volátiles. En porcentajes, a los 20 años solo sobrevive el 11% de los negocios, y a los cinco años habrá muerto el 70%; y a los 10 años el 78% habrá desaparecido.

 

En tanto, los negocios más pequeños, que constituyen el 95% de las empresas en México, son los más volátiles, y destaca que la esperanza de vida de un negocio tiene un comportamiento creciente conforme aumenta la edad de permanencia.

 

Señala también que los negocios manufactureros tienen una esperanza de vida de nueve años y medio, mientras que en servicios privados no financieros es de ocho años, y en comercios de 6.6 años.

 

El INEGI destaca que la principal causa de los cierres de los negocios fue la incapacidad empresarial, y solo un 4% por la inseguridad.

 

El organismo realizó el estudio con base en cinco censos a partir de 1989 y analizó 14 millones de cuestionarios, de tal forma que generó 16 generaciones para saber qué ocurrió en la demografía económica.

 

Destaca que si un negocio cumple un año su esperanza de vida es de 8.1 años adicionales, si llegan a los cinco años crece a 9.9 más, y si alcanzan los 10 su esperanza aumenta 12.7 años.

 

Según el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) en 2015 se reportaron 4.9 millones de establecimientos, y entre 2010 y 2015 hubo 2.2 millones de nuevos negocios y “murieron” 1.6 millones de negocios. Del total de “muertes”, 17.4% corresponde al comercio, 14.4% a los servicios, 3.5% a manufacturas y 2.3% a otros sectores.

 

Las entidades federativas donde se reportaron mayor cantidad de cierres de negocios son Baja California, Baja California Sur, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Guerrero, Morelos, Estado de México, Tabasco, Campeche y Quintana Roo. En esa categoría se encuentran también algunas de las que que registraron más nacimientos, como Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Hidalgo, Estado de México, Morelos, Oaxaca, Tabasco y Quintana Roo.

 

Datos de la Coparmex indican que de cada 100 negocios que nacen, el 70 por ciento muere antes de cumplir 5 años, mientras que sólo el 11 por ciento llegan a los 20 años, debido a que no cuentan con un plan estratégico de negocios.

 

Explicó que el 60 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país es generado por los empresarios, de los cuales, el 90 por ciento de las empresas son familiares y lamentablemente el 70 por ciento de ellas desaparecen.

 

Señalan que para sobrevivir, las empresas deben tener control interno, anticiparse a los riesgos, tener elementos muy claros para operar, dirigir y crear una estrategia de negocios.