El ombudsman de Oaxaca, Arturo Peimbert Calvo, denunció varias irregularidades cometidas por los cuerpos policiacos durante los sucesos del 19 de junio pasado en Nochixtlán, incluyendo la violación de los protocolos para el uso del gas lacrimógeno y de las armas de fuego, así como persecución a los pobladores hasta colonias alejadas del bloqueo protagonizado por maestros y sus familiares.

 

 

Durante la reunión que sostuvo con la comisión de seguimiento del Congreso sobre este caso, Peimbert Calvo relató que desde el 13 de junio la Policía Federal trató de pasar por la carretera México-Oaxaca, a la altura de Nochixtlán. No lo logró. Intentó hacerlo por la carretera federal o libre y tampoco pudo. La población montó otro bloqueo en la carretera libre. Hasta ese momento, “se observaron los protocolos de diálogo”.

 

“Ya para el día 19, muy temprano, a las 7 de la mañana, se observa un movimiento especial donde se empiezan a agrupar de nueva cuenta las fuerzas federales y se acercan al bloque que existía, en Nochixtlán, donde había una población aproximada de entre 60 y 70 personas”, continuó relatando el ombudsman.

 

A las 8 de la mañana “no se observa ningún protocolo”, por parte de la Policía Federal, se acerca al bloque “y genera una serie de detonaciones de estos instrumentos que se utilizan para lanzar gas lacrimógeno, que son una especie de proyectiles que de acuerdo a los protocolos internacionales de uso de la fuerza pública se tienen que utilizar en parábola para no generar algún tipo de lesión de manera directa a las personas que se están manifestando”.

 

En contra de estos protocolos, los instrumentos para lanzar gas lacrimógeno se realizó “de manera directa” contra los manifestantes. Esto genera que se replieguen. A los 15 minutos ya habían conseguido desbloquear la vía.

 

Sin embargo, afirmó el ombudsman, el despliegue policiaco ocurrió para seguir a las personas que estaban bloqueando. “Es un despliegue que genera lo que ya todos conocemos: que se llegue, que se pase los límites del panteón de la comunidad, que se genere un acercamiento importante de las fuerzas policiacas hacia el centro de la comunidad y que, como ustedes saben, es un día donde confluyen casi todos los pueblos mixtecos para poder hacer sus actividades económicas ese día domingo”, relató Peimbert Calvo.

 

“Esto no se tomó en cuenta” a la hora del uso de la fuerza pública, y “entonces acude una gran masa de gente que va llegando de manera intempestiva, a respaldar a las personas que estaban ejerciendo los bloqueos, pero nosotros apreciamos que en una gran medida detener la entrada de las fuerzas federales. Y se da este enfrentamiento”.

 

A las 9 de la mañana se produjo el primer herido grave que luego falleció. La confrontación termina por completo hasta las 5 de la tarde. Sin embargo, las primeras detonaciones de armas de fuego inician por parte de la policía desde las 9 de la mañana.

 

“Durante esta intervención policiaca, se aprecia que no nada más existió una formación frontal dentro del desbloqueo, sino existió también una formación lateral. Había elementos de la policía que están avanzando de manera lateral tratando de generar una formación como de herradura, por decirlo de alguna manera”, describió el ombudsman oaxaqueño.

 

Peimbert Calvo afirmó que sí hubo presencia de menores de 18 años intentando repeler la entrada de la policía; “sí hemos escuchado que realmente fue que la comunidad se volcó: mujeres, hombres, menores de edad que participaron en intentar frenar el avance de la policía.

 

Incluso, la policía federal se metió a una colonia “que está muy retirada del bloqueo”, la 20 de Noviembre, un asentamiento irregular con varios años en Nochixtlán. “Esta parte nos parece muy grave porque es una colonia habitada y se mete la policía hasta este punto”, afirmó.

 

En esa colonia 20 de Noviembre, continuó el relato del ombudsman, “los niños se organizaron y corrieron al descampado, entre unos espinos, se recuestan, ponen pecho tierra y tratan de cubrirse con la tierra y con las ropas que traían las vías respiratorias porque sentían que se morían con el gas que les estaban lanzando. Estamos hablando de 30 niños aproximadamente”.

 

Peimbert Calvo subrayó que el objetivo de desbloquear el camino se había conseguido en menos de 15 minutos de iniciada la incursión policiaca. Lo demás fue persecución policiaca contra la población.

 

A pregunta expresa de los legisladores, el ombudsman mencionó a los fallecidos: Omar Luna Aguilar; Jesús Cadena Sánchez Meza; Oscar González Santiago; Anselmo Cruz Aquino; Yalid Jiménez Santiago, ellos por impacto de bala. Silvano Sosa Chávez, por una explosión, y Jovan Galván Medoza, por impacto de bala.

 

Entre los lesionados, el ombudsman mencionó el caso de un campesino anciano al que detienen en su parcela, cerca de la caseta de Huitzo, a varios kilómetros de Nochixtlán, “y es golpeado brutalmente” por la policía federal. No está en la lista del grupo oficial de lesionados de Nochixtlán.

 

También mencionó cómo la policía federal tomó el control de un hospital para impedir que atendieran a la población civil, prohíbe la entrada “y esto nos parece muy grave”. Toda esta información está sustentada en los testimonios del personal médico.

 

 

Homozapping/ Jenaro Villamil