* El fracaso de la Guelaguetza inventada por Diana Luz en Xoxo

* El fracaso de la Guelaguetza por parte de la Secretaría de Turismo

* ¿Alguien sabe dónde anda el delegado Elpidio Concha Arellano?

 

 

Finalmente, y después de desgraciar la vida a miles de oaxaqueños por más de dos meses, la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) logró doblegar –como lo ha hecho siempre– a la Secretaría de Gobernación y a las autoridades de nuestro estado.

 

Hay un gran malestar en todos los sectores sociales del estado y es comprensible, porque ven que el propio gobierno juega con su paciencia, con su seguridad, con su empleo, con su tranquilidad social, para al final de todas maneras ceder a los caprichos del magisterio estatal como de otras partes del país.

 

Nos explicamos:

 

Desde hace más de tres décadas y media la Sección 22 –y el resto de sus similares en otras partes del país, como Guerrero, Michoacán y Chiapas, precisamente los estados con mayor pobreza y con altos índices de violencia–, ha impuesto su voluntad por la fuerza.

 

A base de bloqueo, incendios, desmanes, toma de oficinas, cierre de carreteras, secuestro de personas, ha logrado lo que ha querido, tanto que en el caso de Oaxaca se adueñó del IEEPO y disponía no solamente de las plazas y los beneficios económicos, sino también de los negocios con las empresas que ofertan sus servicios de todo tipo.

 

Hace exactamente un año, el gobierno de Oaxaca se decidió a recuperar la rectoría de ese instituto educativo, para lo cual contó con el invaluable apoyo del Gobierno Federal. Como lo hemos dicho aquí, para ello se valió de miles de policías, pero se confió.

 

Los promotores de esa idea consideraron que eso, y la detención de algunos dirigentes del magisterio, bastarían para tranquilizar e incluso acabar con la Sección 22. Craso error, porque desde el 15 de mayo los trabajadores de la educación instalaron un plantón el centro de la capital, que aún continúa y ha dejado pérdidas millonarias y de empleos.

 

Vinieron las aprehensiones de Francisco Villalobos y Rubén Núñez, que se sumaban a la de cinco más detenidos desde mediados del año pasado, lo que originó una inusitada respuesta: bloqueos carreteros, con estrategias guerrilleras, que pusieron al gobierno de rodillas.

 

La Policía Federal hizo uso de la fuerza para comenzar a liberar las vías principales de comunicación, pero le falló la estrategia e hizo exactamente lo que quería la Sección 22: crear víctimas, en Nochixtlán, donde a la fecha se contabilizan de manera oficial ocho muertos y de manera extraoficial 11 muertos.

 

A partir de ello, con el apoyo de activistas de varias organizaciones sociales y con el respaldo absoluto del ombudsman Arturo Peimbert, no solamente han puesto de cabeza al estado, sino al gobierno oaxaqueño y al federal; pero además, han jugado, han pisoteado sus cabezas, al grado de tenerlos prácticamente lamiendo sus zapatos.

 

¿Qué pasó? Llegó la Guelaguetza y los rijosos guerrilleros metidos a maestros, arreciaron sus movilizaciones en Oaxaca como en Chiapas, Guerrero, Michoacán y varias entidades más, al grado de generar más muertos y heridos para terminar de doblegar al gobierno.

 

Sí, doblegaron a las autoridades que dicen respetar las leyes. Hasta el momento han sido excarcelados cuatro dirigentes de la Sección 22, incluyendo el tesorero acusado de lavado de dinero por 24 millones de pesos. Otros fueron trasladados de penales federales del país a la entidad; en breve saldrán libres Rubén Núñez Ginez y Francisco Villalobos, así como el resto de los presos “políticos”.

 

El gobierno está a punto de pedir, literalmente, perdón al magisterio por la masacre ocurrida en Nochixtlán; por lo pronto ya les autorizaron dos millones de pesos para atenciones médicas, además de llevarles hasta ese pueblo atención médica de primer nivel.

 

En breve la Segob cancelará las órdenes de aprehensión pendientes de ejecutar; desistirá de aplicar sanciones a quienes han faltado a labores educativas por más de dos meses; restituirá a quienes ha cesado; pagará salarios caídos a quienes se había negado a cubrir sueldos.

 

Indemnizará a los familiares de heridos y muertos de Nochixtlán; comenzará a revisar la reforma educativa, para empezar el rubro de la evaluación; se comprometió a tramitar ante el Poder Legislativo se analice dicha reforma para, en su caso, modificarla o abrogarla.

 

¿Qué más puede pedir el magisterio? Nada más que el gobierno siga de rodillas, sometido, humillado, sobajado, vilipendiado por un grupo de reconocidos activistas cuyo único fin es poner de cabeza al Estado Mexicano.

 

¿Y los oaxaqueños y mexicanos? Que se jodan, que se jodan. Son ciudadanos de segunda que no protestan, que no se inconforman, que soportan todo, que aguantan todo… hasta a los peores gobernantes.

 

NIMIEDADES

1.- En su desesperación por congraciarse con una población que le es ajena, y para intentar seguir en la política, ahora a través de un cargo en el gobierno de Alejandro Murat, la istmeña síndica de Xoxocotlán, DIANA LUZ VÁSQUEZ RUIZ, se inventó una Guelaguetza, que hizo alterna a las fiestas en el auditorio del cerro del Fortín. Pero con tan mal tino que apenas pudo congregar a mil personas en la explanada municipal, con la presencia de algunos grupos folclóricos, que terminaron por aburrir a los escasos asistentes. Sin embargo, en su afán protagónico, en lugar de preservar el orden y la seguridad (por cierto en Xoxo han ocurrido más asesinatos y recientemente un secuestro), se ha dedicado a buscar la forma de quedarse con el mayor presupuesto posible. De andar en un vocho viejo y sucio, hoy la encargada del despacho municipal luce una camioneta de medio millón de pesos, y con chofer a la puerta, que la cuida hasta para ir al baño.

 

2.- Otro fracaso fue el de la secretaria de Turismo, ÁNGELA HERNÁNDEZ SIBAJA, quien no pudo llenar el auditorio Guelaguetza en su primer lunes del cerro; en cambio, tuvo que enfrentar protestas de comerciantes, incluso dentro del auditorio, y dejar en mal al gobernador. Eso sí, la istmeña ha salido lista para los negocios y a pesar de las inconformidades de la CTM, permitió que una radiodifusora local, se adueñara de la Fiesta del Mezcal, que no tiene nada de nacional y mucho menos de internacional. Fue público y bochornoso los regaños del gobernador hacia la secretaria de Turismo en plena Guelaguetza, al no tener ningún plan alterno para evitar el ridículo de hacer una fiesta con cientos de lugares vacíos; y al final la nula capacidad de acción dejó al gobernante exhibido a nivel nacional e internacional.

 

3.- A casi un año de haber sido designado, es la hora en que el delegado de la Sedatu, ELPIDIO COHCHA ARELLANO, no se para por las oficinas, ubicadas en el centro de la ciudad. Quizá por ello en breve pobladores de varios municipios comenzarán una serie de movilizaciones pues no hallan por ninguna parte al funcionario federal, remedo de caballerango de Diódoro Carrasco y quien hoy cuenta con un gran rancho, similar al de su patrón, también por los rumbos de Cuicatlán, concretamente en San Pedro Chicozapote. Por cierto, dicen sus propios colaboradores que desde que ELPIDIO CONCHA está en la delegación de la Sedatu, ha incrementado el ganado vacuno, ovino y caprino, pero principalmente los caballos pura sangre. Para eso quería el puesto y el millonario presupuesto.