Ernesto Torralba

 

 

 

Oaxaca.- La maestra en pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de México, Claudia Chávez Gómez, señaló que el conflicto magisterial que se vive en Oaxaca desde hace 30 años es el principal promotor de la privatización de la educación, ya que se ha disparado el número de escuelas privadas.

 

 

En entrevista, dijo que es el crecimiento del número de escuelas particulares en Oaxaca se debe a que la sociedad ha perdido la fe en la escuela pública, “porque no hay clases, los maestros no van, entonces los padres de familia hacen un esfuerzo y meten a sus hijos a una escuela privada que por lo menos le garantice que va a tener clases todos los días aunque tenga que pagar”.

 

 

Señaló que las escuelas privadas son un negocio porque las personas que tienen las posibilidades de abrir una escuela cobran poco pero “son escuelas que se les llama “patitos” y contratan a profesionistas sin la preparación adecuada para enseñar”.

 

 

Dijo que cada nivel educativo tiene su especialidad y su metodología de enseñanza “pero que nos queda como sociedad si ya no creemos en la educación pública, ya no creemos que sea buena, ya no creemos que les convenga a nuestros hijos y nos queda el camino de hacer el sacrificio de mandar a nuestros hijos a una escuela patito”.

 

 

Recalcó que el discurso de la privatización de la educación por parte de la Sección 22 es una mentira, y no está señalada en ningún documento legal hasta este momento, “la reforma educativa, que si bien no es una reforma educativa desde mi punto de vista, tampoco orienta a la privatización de la educación. No sé por qué están tratando de que así parezca, porque al gremio le conviene también mantener sus privilegios”.

 

 

La doctorante en pedagogía por la UNAM, señaló que muchos profesionistas o que no son profesionistas están dando clases, “no son maestros, no saben pedagogía, no saben educación y a veces ni siquiera tienen una profesión, pero como la plaza es herencia y como es un buen trabajo, renumerado”, lo tienen que desempeñar.

 

 

Consideró que “los maestros son privilegiados porque trabajan de lunes a viernes, tienen vacaciones y les conviene tener ese trabajo, pero en realidad no tienen la preparación suficiente para desempeñarse como docentes. Si todos tuvieran un trabajo bueno, permanente y que pudieran heredar, claro que estuvieran peleando en las calles para que eso se mantuviera”.

 

 

Entrevistada luego de entregar constancias de un curso impartido a investigadores el Instituto de Investigaciones en Humanidades de la UABJO, planteó que “esta lucha del magisterio oaxaqueño es para conservar eso, me parece bien. Lo que no me parece es que pongan en medio a la educación, que es lo que no están viendo. Ellos quieren mantener sus privilegios y tienen derecho a pelear por ello, pero entonces que no utilicen el discurso de la educación en el estado”.

 

 

Las cifras indican que a partir del 2006, el año en que el conflicto magisterial hizo crisis en Oaxaca con el movimiento que encabezó la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca para derrocar al entonces gobernador Ulises Ruiz Ortiz, se disparó el negocio de las escuelas privadas en la entidad.

 

 

La Sección 22 se ha convertido, en los hechos, en el principal aliado de la privatización de la educación, y se calcula que las escuelas particulares crecieron en un porcentaje del 74 por ciento del 2006 al 2015.

 

 

En el 2006 las escuelas particulares pasaron de 244 a 425 en el 2015, y con una matrícula de 24 mil 279 estudiantes en 2006, la cifra aumentó a 35 mil 111 alumnos en los planteles privados, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Pública.

 

 

El incremento de escuelas privadas coincide con los años más difíciles de paros, plantones y movilizaciones constantes de la Sección 22 en la entidad, años en los que los estudiantes de Oaxaca han sido calificados entre los peores del país por el examen PISA.

 

 

Cifras de la SEP señalan que en 2006 había 86 escuelas privadas de preescolar que atendían cinco mil 168 menores y la cifra se disparó en 2014 con 183 instituciones, con una matrícula de ocho mil 941 escolares, tres mil 773 más que el año en que inició el conflicto de la disidencia magisterial.

 

 

En el mismo lapso, las escuelas primarias particulares aumentaron de 97 a 150, y la matrícula de alumnos pasó de 13 mil 951 a 18 mil 347.

 

 

En secundarias, en el 2006 había 61 con cinco mil 160 estudiantes y para el ciclo escolar 2014-2015 llegaron a 92 instituciones, con una matrícula de 7 mil 823, lo que representa dos mil 663 alumnos más de los que había antes del conflicto magisterial.

 

 

El crecimiento de las escuelas privadas en Oaxaca se explica porque los padres de familia buscan una alternativa de educación en las que sus hijos no pierdan clases y puedan tener una mejor calidad educativa, por lo que hacen esfuerzos para pagar escuelas particulares que como mínimo cobran dos mil 500 pesos, más la venta obligatoria de uniformes, útiles escolares y libros, lo que incrementa los gastos en más de siete mil pesos por alumno.

 

 

Con ello, quienes han pagado el costo de los conflictos magisteriales en Oaxaca son los padres de familia que hacen grandes esfuerzos para que sus hijos tengan una educación de calidad, aunque muchas de las escuelas particulares no la garantizan.

 

 

El IEEPO reportó que al menos 39 escuelas privadas se encuentran fuera del marco de la ley, porque funcionan sin registro oficial ante las autoridades educativas, a las que los dirigentes de la coordinadora que tenían el mando les autorizaron operar.

 

 

En el país, la matrícula en educación privada es de 8 por ciento y la pública es de 92%, aunque el mismo fenómeno de aumento de las escuelas privadas se da en los estados en los que tiene mayor presencia la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, y donde más conflictos provocan la suspensión de clases.

 

 

Desde que se iniciaron las movilizaciones magisteriales en Oaxaca ningún ciclo escolar ha cubierto la totalidad de días de clase que marca el calendario escolar.

 

 

En el ciclo escolar 2005-2006 se perdieron seis meses de clases por el conflicto magisterial, y al aumentar las escuelas privadas, las escuelas de educación básica registraron una caída en su matrícula de poco más de siete por ciento.

 

 

El Banco Interamericano de desarrollo señala que en México el sistema educativo es muy desigual y que los niños y jóvenes que no asisten a la escuela, los que presentan mayor rezago y más bajo rendimiento académico se concentran en las zonas de más alta marginación y en los quintiles más bajos de ingreso.

 

 

Además, hay grandes diferencias entre estados en la trayectoria educativa de los estudiantes. En los estados de mayor marginación, el nivel de rezago educativo es mucho más alto. En el Porcentaje de Alumnos en Rezago Grave 2010-2011 reportado por el BID, Oaxaca era el penúltimo lugar con 18.4 por ciento de los estudiantes.

 

 

En el Puntaje Medio en la Prueba PISA de Matemáticas 2009, Oaxaca se ubicaba en el lugar 20 de acuerdo con el BID, solo arriba de San Luis Potosí, Tabasco, Guerrero y Chiapas.

 

 

Además, señala que México invierte por alumno de educación básica un menor porcentaje del PIB per cápita que el promedio de los países de la OCDE, aunque por alumno de educación superior invierte más. Sin embargo, la proporción del gasto que se asigna a pagos de maestros y personal administrativo es mucho más alta que la del promedio de países de OCDE con 77 por ciento, mientras el promedio de la OCDE es de 57, “dejando poco espacio para inversión, lo cual incide en la calidad” de la educación.

 

 

De acuerdo con los datos más recientes del examen PISA con que se cuentan sobre Oaxaca (los de 2009, porque en 2012 la entidad no participó en esta prueba internacional) en promedio 83% de los estudiantes reprobaron u obtuvieron insuficiente al presentar las pruebas de lectura, matemáticas y ciencias.

 

 

Las cifras de diversos estudios señalan que en 2010 Oaxaca ocupó el segundo lugar a nivel nacional como entidad con mayor proporción de población en situación de rezago educativo con 29.9%, ya que sólo 8.9% de la población de 6 a 15 años no sufre rezago educativo, pero en el grupo de 16 años y más la tasa asciende a 47.6%.

 

 

Además, el promedio de escolaridad para la población mayor de 15 años está por debajo del promedio nacional y de los años de escolaridad que se registran en las principales ciudades de México.

 

 

El promedio de escolaridad en Oaxaca en el 2010 se calculó en 6.9 años, pero la media nacional se ubicó en 8.6 años y en el Distrito Federal fue de 10.5 años, y sólo 93 de los 570 municipios oaxaqueños superan el promedio de escolaridad estatal, aunque el estado tiene niveles de cobertura mayores que la media nacional en la educación preescolar y primaria, pero inferiores en secundaria y educación media superior.

 

 

La educación en Oaxaca se ve afectada no sólo por problemas de acceso a los servicios educativos, sino también por las elevadas tasas de deserción de los estudiantes. Cifras del gobierno estatal indican que de cada 100 niños que ingresan a la primaria, 93 llegan a la secundaria, 65 continúan la educación media superior, y de éstos únicamente 23 cursan el nivel superior, y sólo 13 de ellos llegan a concluir la licenciatura.

 

 

En tanto, la eficiencia terminal en el ciclo escolar 2009-2010 fue de 89.8% en primaria, de 80.4% en secundaria y de 62.8% en la educación media superior, cifras son inferiores a la media nacional en primaria y secundaria.