La selección sub-23 de Argentina sufrió un atraco este jueves mientras los jugadores disputaban un amistoso en la ciudad mexicana de Puebla. Durante la ausencia del equipo, en su hotel −de cinco estrellas− desaparecieron artículos personales, dinero y tabletas electrónicas. El conjunto albiceleste se preparaba para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Los pasaportes de la plantilla no fueron sustraídos.

 

 

Claudio Chiqui Tapia, vicepresidente de la Asociación de Fútbol Argentino, advirtió del asalto a la televisora TN de Buenos Aires: “Cuando regresamos del estadio encontramos las habitaciones revueltas. Faltaban objetos personales, dinero. A partir de ahí empezamos a reunirnos con los responsables del hotel para saber cómo pasó y encontrar a los responsables”. El hotel y una aseguradora, dijo Tapia, se harán cargo de las pérdidas.

 

De acuerdo con el diario argentino Olé, un piso del hotel Camino Real estaba ocupado por el equipo argentino. Claudio Tapia pidió que se revisaran las cámaras de seguridad y ya se ha podido identificar a los responsables, según ha publicado Infobae. Sin embargo, Tapia ha asegurado dudado de las autoridades. “¿Sabes qué es lo más raro? Que las cámaras lo han verificado y saben quién es el ladrón, entonces están encubriendo al ladrón”, dijo.

 

“Hemos hecho siete declaraciones con diferentes organismos y ninguno nos da la solución. Nos sentimos ultrajados es una falta de respeto hacia la selección argentina y, por sobre todas las cosas, hacia nuestro país”, reclamó el directivo argentino.

 

Entre los seleccionados argentinos están Ángel Correa del Atlético de Madrid, el guardameta de la Real Sociedad, Gerónimo Rulli y Giovani Simeone, hijo del Cholo. El amistoso se jugó en el estadio Cuauhtémoc, a unos 130 kilómetros de la capital mexicana y terminó con un empate sin goles. El primer partido de la selección argentina en los Juegos Olímpicos será el jueves 4 de junio contra Portugal y México hará lo propio ante Alemania.

 

El País