Hoy que los guerrilleros de banqueta y salario privilegiado del “nuevo” IEEPO, se han montado peligrosamente sobre la lasitud del gobierno peñista y se convierten en tema de seguridad nacional, crece -a la distancia- la figura política de Diódoro Carrasco. Como gobernador, el cuicateco tuvo el valor de llevar a la cárcel a algunos de los cabecillas del cartel 22. Fue una decisión histórica porque le estaba cortando las alas a la bestia insaciable que hoy se engulle la seguridad y el progreso de Oaxaca y extiende su poder fáctico a Chiapas, Guerrero y Michoacán. Tan timorato ven al gobierno federal que amenazan con extender su desestabilización política a todo el país.

 

 

Diódoro fue Secretario de Gobernación merced a la inteligencia y decisión con que logró desmembrar en 1997 la entonces naciente guerrilla. Eran jóvenes teorizantes en aquellos tiempos, no corrompidos como hoy; forjaron sus ideales de la toma del poder por medio de las armas desde que “coberturaron” (en su propio lenguaje) la caída del gobernador Zárate Aquino. La renuncia de don Manuel, en 1977, fue su primer éxito político pero también su pudrición. Empezaron a tejer relaciones con el PRI y aprendieron a vender su fuerza belicosa al mejor postor. Se envilecieron cuando empezaron a vender abiertamente su oficio de desestabilizador social o de apoyo al político o partido que mejor pagara.

Eso fue lo que hicieron al unirse a la alianza que llevó a Gabino al poder. Reclamaron con creces su tajada de poder para colocar a sus piezas clave: Flavio Sosa, Salomón Jara, el carterista Daniel Juárez, Arturo Peimbert, el chilango traído de Michoacan, Benjamín Robles. Todos en posiciones de primer nivel pero salieron tan rapaces que Gabino se sacudió a la mayoría. Todos ellos “izquierdistas” que como nunca habían saboreado las mieles del poder, se atragantaron. La luna de miel se acabó cuando tacharon a GABINO de “traidor” al avalar el rescate del IEEPO. Su gran mecenas López Obrador lo fustigó severamente por “sucumbir a la mafia del poder”. Hoy, su naturaleza de sicarios se palpa. Aún no concluye el sexenio de su “aliado” pero lo abandonan. Saltan del barco gabinista y lo torpedean. Se pasan a la nave del MORENA que, según ellos, va viento en popa rumbo a Los Pinos con AMLO.

Otro caudal que usan como instrumento de chantaje es la información privilegiada que obtienen de cada “accionar” al lado de políticos, de todos los colores. Vimos en el 2006 a sicarios del cartel 22 como el demonio de Tasmania, negociar con los enemigos del gobernador Ulises Ruiz para que este cayera. No lo lograron pero de todas maneras cobraron tanto del lado de URO como del bando de sus adversarios que querían ver rodar su cabeza.

Volviendo al tema de DCA, hay que recordar que fue gobernador en sus tiempos de priista. Hoy milita en el PAN y es Secretario de Gobierno en Puebla. Al concluir su administración en Oaxaca, fue subsecretario de Gobernación y luego titular de esa dependencia, al lado del presidente Ernesto Zedillo. Estos cargos los obtuvo en premio por haber contenido eficazmente a los levantiscos.

El cartel 22 estaba acotado pero vino la decisión aviesa de la amnistía y allí está ahora, con una fuerza política descomunal. Hay que reconocer la genialidad de Rogelio Vargas alias Ricardo Rojo, de Erangelio, Otalo, Mendoza Nube y otros “cerebros” del cartel 22 que han hecho de la industria del chantaje político un multimillonario negocio. Han sabido usar el “lavado de cerebro” de sus sindicalizados a fuerza de corruptelas discrecionales, prevaricaciones, tajadas, porcentajes. Su mayor clientela política la hicieron con el presupuesto y el control administrativo del IEEPO. Ya lo dije, manejan una sección sindical corporativa al estilo italiano de 1930, el de Mussolini, donde todos tuvieran su rebanada.

Así han cultivado su parcela de poder del que hacen gala en este momento. Tienen contra la pared al Estado mexicano y detrás, alimentando a la bestia, está la mano negra del dueño del partido MORENA y representantes de los intereses más tenebrosos del país.

 

UN POBLANO EN OAXACA

Aunque estos datos se manejan como información de Estado, son del dominio público. Es tema toral para quien se jacte de ser político y más para alguien que tiene aspiraciones presidenciales como el gobernador de Puebla, Manuel Moreno Valle. Esto explica que haya escogido Oaxaca para iniciar su adelantada campaña presidencial. No hay que olvidar que en política no existe el pre. Y quién mejor para conducirlo en un “tour guerrillero” que el ex gobernador que los lidió eficazmente. A eso llegó el poblano el pasado fin de semana.

 

LOS SALDOS

Moreno Valle vino de la mano de quien fue gobernador de Oaxaca y ahora es el “segundón” en el vecino estado. Su idea era ser arropado por la fuerza de su partido, el PAN. Oh decepción, encontró un tiradero. Los devenidos caciquillos que se adueñaron del partido azul, Juan Iván Mendoza y Antonia Natividad Díaz, ni siquiera asistieron a la recepción de uno de los que ya se sienten candidato panista a la presidencia de la República.

La pareja adueñada del PAN ocultaba la vergüenza por ser autores de la caída más estrepitosa de su partido devaluado en más del 80 por ciento. En la pasada contienda electoral solo obtuvo dos diputaciones por mayoría y dos plurinominales. En esas oscuras componendas de Juan Iván prestó las siglas de su partido para que el dirigente del PRD, Karol Altamirano pudiera ganar el distrito de Salina Cruz. Se adjudicó la curul y de inmediato abjuró del PAN.

Esto es un duro golpe al PAN porque no tiene los cinco diputados que, de acuerdo al nuevo reglamento del congreso local, requiere un partido para tener una bancada. Significa que perderán prerrogativas y, lo más importante, no formarán parte de la Junta de coordinación política. Es decir, el PAN queda fuera de la junta que gobernará el congreso.

Lo raro de todo esto es que con excepción de doña Antonia Natividad la coordinadora de la bancada azul que, curiosamente, no asistió a la sesión estando en el palacio legislativo, el resto de sus compañeros legisladores votaron por tal Reforma. Ahora sale con Juan Iván que van a impugnar.

El cabildeo del gobernador electo Alejandro Murat, es intenso, tanto que también reformaron la constitución local para que como gobernador recupere la facultad de designar administradores en municipios que registren conflictos poselectorales.