La ubicación geopolítica estratégica de Oaxaca la convierte nuevamente en arena de la disputa

presidencial, ahora, entre Manuel Andrés López Obrador y su eterno enemigo Carlos Salinas.

 

 

 

Sabedor que el magnate mexicano Carlos Slim apoya al ex Jefe de Gobierno del DF que le entregó los edificios coloniales del Centro Histórico, Salinas se lanzó contra los abusos del neoliberalismo.

El ex presidente, Carlos Salinas de Gortari, expuso que México debe dejar de lado el populismo de quien llamó “el otro innombrable”, además opinó que el país también se debe alejar del neoliberalismo que significa el abuso de mercado.

“Dejemos de lado también el populismo que no es otra cosa que los abusos del Estado y que pone a la gente en lugar del pueblo”, sostuvo.

Al dictar una conferencia magistral con motivo de los eventos de Era Familiar Princess 2016, quien fuera titular del Ejecutivo de 1988 a 1994 respondió a diversos cuestionamientos, uno de ellos sobre por qué no opina de los asuntos del presente, al referirse sobre la actual administración federal.

“La pregunta se responde por sí misma, porque no me meto en los asuntos del presente, porque no son los asuntos de él (míos), yo estoy pensionado y desempleado”, detalló.

La mano negra de MALO mece la cuna de la violencia en el corredor de la rebelión magisterial Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Estado de México y la propia Ciudad de México.

Aun cuando los dirigentes magisteriales lo niegan insistentemente, López Obrador ha convertido a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en su principal ariete.

La alianza en lo oscurito y bajo la mesa que desde siempre ha mantenido Manuel Andrés con la Sección XXII de la CNTE, se hizo formalmente pública en las pasadas elecciones a gobernador.

El pasado lunes 21 de marzo, el presidente nacional de Morena, Manuel Andrés López Obrador, firmó el Acuerdo por la Transformación de la Educación de Oaxaca, con cinco declaraciones principales, la principal la promulgación de una ley estatal de educación basada en el Plan para la Transformación de la Educación de Oaxaca (PTEO), y el cese a la “persecución magisterial”.

Un día antes López Obrador anunció, dijo que al firmar el acuerdo con los maestros de la Sección XXII de la CNTE para hacer frente a la reforma educativa. “Vamos a responder al jefe de jefes, que es el que está atrás de la mal llamada reforma educativa, Carlos Salinas, y le vamos a responder a Peña Nieto; que quede muy claro, nosotros en Morena siempre vamos a apoyar al magisterio”.

Al día siguiente, acompañado por el candidato de Morena a gobernador del estado, Salomón Jara Cruz, quien presentó el documento, López Obrador expresó ante profesores e integrantes de organizaciones sociales que sólo se logrará cumplir estos compromisos, si su abanderado triunfa en las elecciones del entonces próximo 5 de junio en Oaxaca.

Uno de los acuerdos era crear la Secretaría de Educación Pública en sustitución del IEEPO, cuyo titular será elegido de una terna que el magisterio presente al gobernador. Otro es promover en los 13 mil planteles de Oaxaca un programa de comedores escolares, donde todos los niños tengan acceso a alimentos de calidad.

En el documento se precisó que “los maestros que suscriban este convenio hacen el compromiso a título personal, como ciudadanos, de apoyar a Morena en los trabajos de promoción y defensa del voto, para asegurar el triunfo en las próximas elecciones de presidentes municipales, diputados locales y gobernador”.

El ex jefe de Gobierno del Distrito Federal consideró que la reforma educativa de Enrique Peña Nieto ha sido lastimosa, cuya única intención es restar fuerza al magisterio democrático mediante despidos y privatizando la educación pública. “Eso no lo vamos a permitir”, afirmó, e incluso aseguró que de ganar Jara Cruz los comicios, se construirán universidades en todos los distritos de la entidad”.

 

A nuestro leal y saber entender, con su reaparición en la escena pública, “el innombrable” de Carlos Salinas de Gortari arrancó en Acapulco su contracampaña contra Manuel Andrés López Obrador, a fin de evitar que gane la elección presidencial en 2018.

Y así como la medida del éxito o fracaso de la Reforma Educativa se dará en Oaxaca, así también la tierra de Juárez contribuirá decidida y decisivamente a la tercera gran derrota al hilo del inminente candidato presidencial del Movimiento de Regeneración Nacional.

La de los dos “innombrables” es una guerra de odio, encarnizada, de vieja data en las últimas dos décadas. Entre 1987 y 1988, Salinas luchó contra López Obrador para imponerse como candidato presidencial del PRI.

En esta guerra, el ex presidente tiene a su favor que ya logró derrotar a Manuel Andrés en 2006 y 2012, elecciones presidenciales en las que la sociedad mexicana rechazó en las urnas el modelo populista, a pesar de su florecimiento en diversos países de América Latina.

A casi tres décadas después de “la caída del sistema” que permitió llegar al poder a Salinas , el “villano favorito” de MALO, hoy el paradigma de “la mafia del poder vuelve por sus fueros a defender la integración comercial de México a Estados Unidos y Canadá, iniciada con el Tratado de Libre Comercio (TLC) en 1994.

Carlos Salinas de Gortari regresa, también, llevado de su sed de venganza contra Manuel Andrés López Obrador y para derrotarlo como candidato presidencial en 2018 ninguna estrategia política puede ser más eficaz y eficiente que desatar la lucha frontal contra el populismo socialista de MALO.

Mucho contribuirá emocionalmente en el ánimo de los electores mexicanos la segura derrota del populismo de Donald Trump por la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton el próximo mes de noviembre. Poco a de vivir quien no tenga oportunidad de confirmar este escenario futuro.

 

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