*Se contempla una inversión inicial de 4 mil 343 millones de pesos, detalla presidente de la Mesa Directiva del Congreso local

 

 

Oaxaca.- Aunque el establecimiento de la Zona Económica Especial (ZEE) es una excelente iniciativa en términos de la promoción de un régimen fiscal especial y de condiciones inmejorables para la inversión, dista mucho de ser la panacea a los rezagos históricos de Oaxaca, consideró ayer el presidente de la Mesa Directiva en la LXII Legislatura local, Adolfo Toledo Infanzón.

 

 

Enfatizó que pese a que son una ruta viable para potenciar el desarrollo, son susceptibles a claroscuros en su operatividad, de modo que es necesario sostener una visión de crítica constructiva al respecto.

 

Consideró que la productividad y el crecimiento económico, no dependen únicamente del establecimiento de una Zona Económica Especial, ya que es necesaria la articulación de una serie de políticas públicas que le soporten en lo público y privado, en lo económico y lo social; asimismo se requiere de la participación activa de la sociedad civil.

 

La inclusión de Oaxaca en las Zonas Económicas Especiales, no representa el final, sino que es apenas el comienzo de un trabajo permanente por la democratización de la productividad económica hacia la igualdad en la calidad de vida, advirtió.

 

El ex senador de la República por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), explicó que una Zona Económica Especial es un área delimitada geográficamente; ubicada en un sitio con ventajas naturales y logísticas para convertirse en una región altamente productiva.

 

Y de igual manera brindan un contexto más accesible en términos beneficios fiscales, laborales, estímulos económicos y condiciones preferenciales para la atracción de grandes inversiones; asimismo, facilidades al comercio exterior, un marco regulatorio ágil, infraestructura de primer nivel y programas e incentivos especiales para facilitar la actividad económica.