DETRÁS DE LA NOTICIA

Los hechos no mienten. La terca realidad finalmente termina por imponerse. La reedición de la revuelta de 2006 diez años después, no sólo será la medida del fracaso de la Reforma Educativa.

 

 

Oaxaca es, también, laboratorio y arena política nacional de la adelantada sucesión presidencial en 2018 entre los aspirantes del PRI y Manuel Andrés López Obrador, candidato de Morena.

Un aspecto hasta ahora poco observado es quién desde el gobierno federal, además de Luis Enrique Miranda Nava, apoya a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

¿Y si la mano negra que mece la cuna de la violencia de la CNTE en general y en particular de la Sección XXII, es oficialmente la del poderoso secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso?

Algunos indicios que parecieran fortalecer esta temeraria hipótesis son la toma por asalto del control del rumbo de la sucesión presidencial con la imposición del dirigente nacional del PRI.

Esta conjetura resulta de la que se vislumbra como posible salida a la crisis de gobernabilidad provocada por la revuelta de la CNTE con la recuperación de sus privilegios económicos.

No hay que olvidar que el que paga manda, máxime cuando a pesar de lo elevadamente costosas que resultan las movilizaciones de miles de maestros, hasta ahora se ignora quién las financia.

Aún más temerario es aventurar la siniestra posibilidad que el gobierno de Enrique Peña Nieto utilice a la CNTE para pasar la factura a los empresarios por su voto de castigo el 5 de junio.

Es por demás conocido que poderes fácticos como la Iglesia Católica y las cámaras y organismos empresariales provocaron la derrota del PRI en siete de las doce gubernaturas.

No obstante que el Partido Revolucionario Institucional pretendía ganar nueve de las doce gobernaciones sufrió una gran derrota al triunfar únicamente en cinco entidades federativas.

Entre las derrotas más dolorosas figuran cuatro estados en los que el PRI había gobernado de forma consecutiva durante 86 años: Durango, Quintana Roo, Veracruz y Tamaulipas.

El gobierno de Peña Nieto, que no Manlio Fabio Beltrones, también perdió Chihuahua, Aguascalientes y Puebla. Ganó en Hidalgo, Zacatecas y Tlaxcala. Recuperó Oaxaca y Sinaloa

Pocos políticos ignoran en México que Enrique Ochoa Reza forma parte del equipo de técnicos políticos del hombre que maneja los dineros del pueblo en el gobierno de Enrique Peña Nieto.

para lograrlo, antes la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación le hizo el enorme favor de sacar de la carrera presidencial a Aurelio Nuño y Miguel Ángel Osorio Chong.

Un elemento objetivo de juicio relevante es el hecho que el propio subsecretario de Desarrollo Político de Gobernación, Luis Miranda Nava, forma parte del equipo de Luis Videgaray Caso.

Ambos, Mirada Nava y Videgaray Caso, conforman por su parte, el grupo compacto del presidente Enrique Peña Nieto desde su tiempos de gobernador del Estado de México.

Ciertamente, el todavía titular de la Secretaría de Educación Pública forma parte de dicho grupo compacto, sin embargo, éste sería sacrificable en aras del proyecto político del grupo compacto.

Esta posibilidad podría explicar la toma por asalto de Luis Videgaray Caso de la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional con Enrique Ochoa Reza.

Es innegable que ceder al grupo de Luis Videgaray el control de la sucesión presidencial del 2018 necesaria y obligadamente tuvo que contar con la aprobación del presidente Peña Nieto.

A la amplia formación académica de Enrique Ochoa Reza en la Universidad de Columbia en la que fue compañero del gobernador electo de Oaxaca, Alejandro Murat, suma otros atributos.

No sólo cuenta con un nuevo perfil semejante al del propio presidente Peña Nieto, sino que contribuyó de manera importante en la defensa y promoción de la reforma energética.

Ha sido colaborador cercano no sólo de Videgaray sino también de Aurelio Nuño con quien se encargó de redactar las iniciativas para la Reforma Educativa, y luego subsecretario de Energía.

Una de las principales tareas impostergables del nuevo dirigente nacional del PRI será frenar y desactivar el crecimiento de los activos electorales de Manuel Andrés López Obrdor.

Y para ello cuenta con una amplia experiencia y conocimiento profundo del modus operandi de las organizaciones civiles, no gubernamentales y de los movimientos sociales como la CNTE.

 

Ahora se sabe que los trabajos como consultor para varios gobernadores priistas en el control de daños lo llevaron a ser recomendado con el coordinador de campaña Luis Videgaray Caso.

Al conocer Videgaray su trabajo en el campo de las ONG´s y sus amplios conocimientos sobre el lopezobradorismo, le encargó diseñar la estrategia para apagar el fuego del movimiento 132.

El riesgo de descarrilar la campaña de Peña Nieto, candidato presidencial del PRI, era real, pues crecía rápidamente en las calles y en las redes sociales y amenazaba incendiar la pradera priista.

Pocos políticos mexicanos en general y menos priistas en particular han estudiado y analizado tan a detalle a López Obrador y el funcionamiento de sus amplias redes políticas y sociales.

Uno de ellos es precisamente Enrique Ochoa Reza y ese es uno de los principales méritos que le llevaron a ser el nuevo dirigente del casi nonagenario Partido Revolucionario Institucional.

En tales condiciones, su mayor reto es diseñar la estrategia para frenar, desactivar y desmontar la rentabilidad político-electoral que ha obtenido el jefe nacional del partido Morena.

Cuenta a su favor con el amplio conocimiento que tiene de Manuel Andrés López Obrador y su entorno de operación política, de manera especial con la alianza y el apoyo de la CNTE.

A la luz de esta realidad seguramente muy pronto veremos las diversas acciones para bajar a quien es considerado el enemigo número uno del presidente Peña Nieto y del grupo gobernante.

Asimismo, presagia el choque de trenes entre el Revolucionario Institucional y Regeneración Nacional que convertirá a los comicios de 2018 en la madre de todas las batallas electorales.

 

alfredo_daguilar@hotmail.com

director@revista-mujeres.com

@efektoaguila