El PAÍS

La película Suicide Squad (Escuadrón Suicida), una de las grandes promesas taquilleras del verano, no será exhibida en casi la mitad de las salas de cine en México. Cinemex, que controla el 42% de los recintos cinematográficos del país, anunció ayer que no presentará la película basada en el grupo de villanos de DC Comics debido a que Universal Pictures “cambió de último momento” las condiciones negociadas para el filme. Sin dar más explicaciones, la empresa pidió disculpas a los más de 100.000 clientes que ya habían comprado su boleto y les prometió a cambio el reembolso de su dinero o un pase para ver 10 películas gratis.

El conflicto entre Cinemex y Universal marca la primera vez que la exhibición de una mega producción de Hollywood es cancelada. Aunque no queda claro la razón del conflicto y, mucho menos, quién tiene la culpa, no hay duda de que habrá un perdedor. Suicide Squad se quedará por lo menos sin 1.000 salas de exhibición de las 6.000 que existen en México. Esto podría atraer una mayor clientela a Cinépolis, el principal rival de Cinemex que controla el 50% del mercado, o significaría grandes pérdidas para la distribuidora. México ocupa el décimo lugar por ingresos de salas de cine en el mundo y Universal es la distribuidora que más dinero recauda en el país (el año pasado registró más de 3.000 millones de dólares).

Mientras tanto, las redes sociales han explotado con indignación y burlas. La mayoría de los usuarios ha expresado que sólo les importa ver la película y no sienten empatía por los grandes exhibidores. Sin embargo, en un país donde el 92% de los cines está controlado por un duopolio, la ausencia de uno de los grandes jugadores podría imposibilitar a más de uno ver Suicide Squad. El resultado de esta guerra podría definir la manera en que se negocian las distribuciones de películas en México.