Los indiferentes

QUE CONSTE,… SON REFLEXIONES!

POR SÓCRATES A. CAMPOS LEMUS.

QUE NO SE NOS OLVIDE: “A LA MISERÍA Y LA ANARQUÍA SUCEDE LA DICTADURA”… O LA DICTABLANDA, PERO EN VEZ DE SUBIR AL PODER LOS GRUPOS DE LA IZQUIERDA, CUANDO ÉSTOS NO EXISTEN MÁS QUE EN SUS PROPIOS INTERESES, LA DERECHA TOMA EL PODER


 

A muchos nos sorprende la realidad, pareciera que los mexicanos estamos ahora, además de castrados, olvidadizos e indiferentes a lo que sucede mientras no nos afecten en forma directa. Nos importa un comino la pobreza de millones de mexicanos, nada nos afecta ni nos lanza a demandar solidaridad con ese inmenso grupo, o brindar algo que podamos hacer, no, al contrario, he sido testigo de algunos seres que sostienen que: “están pobres porque no quieren trabajar”, porque hay trabajo sostienen, como si el ofrecer trabajo esclavo y de casa mal pagado, fuera la solución. Pocos se sorprenden ahora de que, en lo que llevamos de la GUERRA CONTRA EL NARCOTÁFICO, desatada por Felipe Calderón y ordenada por los gringos para vendernos armas y equipos y militarizar la política para evitar la protesta social, llevemos más de 250 asesinados. No son narcotraficantes, seguramente una parte, pero los demás son las víctimas de esa guerra que dicen que son las “víctimas colaterales” simplemente porque estuvieron en el momento inadecuado y en el lugar menos seguro. En otros países donde las dictaduras, por ejemplo, en Argentina, “desaparecieron a más de treinta mil argentinos en un plazo de diez años” considerándose la dictadura más violenta, todavía a la fecha hay investigaciones y consignaciones de policías y políticos responsables de la masacre, en cambio en este país gozan de impunidad y muestran su cinismo espantoso, total, nadie protesta y estamos callados, indiferentes y acobardados ante el poder y los poderosos, por esa razón, nadie busca ni protesta por los más de 32 desaparecidos por las fuerzas de policía en este país, ni nadie se solidariza ni apoya en sus demandas a los más de medio millón de mexicanos que han tenido que ser desplazados de sus casas, ranchos y empleos, por estar amenazados por los narcotraficantes ligados a las gentes del poder , a los empresarios y policía, y decimos empresarios, porque hay un gran núcleo que ligados con políticos, policías y delincuentes, ahora, compran los bienes que les son arrebatados o robados a los ciudadanos… y bueno, es su negocio.

Por supuesto que la indiferencia, la cobardía y el terror impiden que los mexicanos nos indignemos ante la pobreza de millones de jóvenes y niños, de ancianos, que no tienen oportunidad de ni de trabajar, ni de capacitarse y viven ya en la miseria y en horror, en la desesperanza, en la tragedia. Pero nos quedamos indiferentes porque creemos que teniendo trabajo no debemos mostrar nuestro apoyo a esos grupos, porque entonces, estamos expuestos a que nos corran del empleo y seamos otro de esos marginados y empobrecidos. No nos indigna que la inseguridad tenga como base la impunidad o la complicidad de policías, jueces, empresarios y banqueros, con los delincuentes de dentro del poder y fuera del mismo que conforman la verdadera delincuencia organizada y que son los que hacen el negocio del tráfico de drogas, el contrabando, el tráfico de personas, armas, precursores químicos o fondos financieros que, solamente, en el campo de las drogas, representa un nicho de negocios de más de 300 mil millones de dólares al año, y que es la base para el enriquecimiento de banqueros, empresarios, políticos, funcionarios, delincuentes y policías ya que el pueblo es la víctima de esos sucios negocios y no recibimos más que inseguridad, muerte, horror y terror de este sistema.

Por supuesto que debe causarnos espanto la indiferencia y la cobardía que tenemos en la sociedad, porque cuando vemos a millones de viejos mendingar medicamentos, atención médica, casa, vestido y sustento, nos olvidamos que para allá vamos todos, y que si tienen el famoso ahorro para el retiro, lo más seguro es que terminarán sus días como esos viejos que demandan atención y viven en el terror y la miseria. Pero eso sí, nos quedamos indiferentes ante su tragedia porque pensamos que, por el momento, somos “afortunados” y que no debemos correr el riesgo de protestar solidariamente con ellos, porque entonces podremos perder nuestra comodidad, cuando cada año avanza esa tragedia y nos mostrará en carne propia su violenta realidad, pero por el momento, de esa indiferencia, de esa cobardía se vale el poder y los poderosos para seguirnos jodiendo a todos por igual, permitiendo que continúen haciendo sus negocios privados con los fondos y recursos públicos, permitiendo que florezcan los negocios ilícitos que les brindan enormes capitales y les permiten continuar en su crecimiento y voracidad gracias a la incompetencia, complicidad y corruptelas de los miembros del poder y sus intensas ligas con ese grupo que conforma la “delincuencia organizada” en todo el país.

En fin, vemos que la indiferencia, la cobardía, el hacernos pendejos, olvidadizos, inmunes al dolor, la caridad y la solidaridad, nos protegen de que esa tragedia nos llegue pronto, y estamos expuestos, cada día más, a ese terror y horror que nos brinda la realidad, pero como no tenemos conciencia de que para tener un país diferentes, una familia diferente, ser diferentes, lo que debemos tener es la conciencia de no poder continuar siendo indiferentes…pues las cosas van de mal en peor…

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