por Raúl Nathán Pérez

1).- Entre abúlicos y frenéticos

Sin fatalismo de ninguna especie, Oaxaca asemeja una entidad devastada económica, política y socialmente. Flota en el ambiente el asfixiante hedor de la frustración, de la miseria y la desesperanza. La irrefutable certeza de que edificamos nuestra propia tragedia; nuestra desgracia. El encono y el odio; los arrebatos frustrados y los deseos criminales, brotan a flor de piel. Lo que hemos vivido en los últimos meses no tiene nombre. Es una afrenta a todo principio de orden; una transgresión a toda norma en donde se cimienta la convivencia social. Se ha abusado hasta el cansancio de la tolerancia. El gobierno federal -y el estatal ni se diga- han pecado de omisos y timoratos. No han cumplido con su responsabilidad. Han dejado hacer y dejado pasar a minorías violentas.

Atentar en contra de los derechos civiles de las mayorías, en efecto, ha devenido una moda. En tanto nosotros, como sociedad civil, hemos oscilado entre los abúlicos -que no actúan-, frente a los frenéticos -que no dejan de “accionar” y “coberturar”-. Por ello, urge explorar los instrumentos de la desobediencia civil como una tarea imprescindible de alcanzar nuestra propia libertad. Y es que como decía J. A. Marina: toda forma de dominación no debe tener como respuesta la impotencia. Hay que admitirlo: nos hemos sometido voluntariamente al poder ficticio de una minoría -la CNTE/Sección 22- que amenaza, conculca, chantajea e inhibe nuestras libertades y emulamos a miles de maestros, sometidos al jefe de la manada -que con eufemismo llaman “colectivo” o “comisión política”-.

2).- La victimización perpetua

Los festejos de julio, incluyendo La Guelaguetza, fueron una mancha indeleble en nuestra historia contemporánea. La amenaza, la intimidación y el terrorismo magisterial fueron la nota diaria. El boicot no fue el 25 de julio y el primero de agosto. Se preparó mucho antes, ante la complicidad -u omisión- de las autoridades. Un serio asunto de seguridad nacional, movido con un perverso afán político, se trastocó en infierno para una sociedad inerme. Mesas de diálogo inútiles -hoy encabezadas por el peor negociador del gobierno federal, Luis Enrique Nava, promotor ex officio de la CNTE en 2013- que han ensoberbecido a los falsos revolucionarios y exacerbado el chantaje. Arreglos en lo oscurito para negociar la ley -la liberación reciente de Picazo, Magariño y Orozco Matus-. Acuerdos vergonzosos para mantener este barco llamado México a flote, de una sociedad harta frente a la demagogia de la CNTE y del mismo gobierno de EPN.

Un segmento privilegiado del erario público -cobran sin trabajar- que ha exhibido la debilidad de un Estado, sin estrategias de inteligencia y endeble; entelequia y doble discurso. En el fondo, un movimiento fuera de control; manipulado; inducido, en donde la victimización tiene carta de naturalización y la reforma educativa es una entelequia. ?Los pobres maestros, eternos reprimidos! La lucha perpetua contra de la educación; la campaña nacional para mantener los privilegios: la corrupción, la herencia y venta de plazas, más días de aguinaldo, más salario, más canonjías sin responsabilidad y que viva la mediocridad.

3).- ¿Y ahora qué sigue?

De una cosa podemos estar ciertos: la ciudadanía ha estado a merced de los violentos. En absoluta indefensión. No hay gobierno; no hay Estado. Es justo apelar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), para denunciar omisión, quiebra económica y un estado de excepción en un país -que se dice- es de instituciones y leyes. La permanente agresión a las garantías constitucionales. Urge promover misiones al extranjero para denunciar la realidad que vive Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán. La otra cara de los viajes presidenciales. La inseguridad que propician los grupos criminales y los poderes fácticos, como la CNTE/Sección 22. Exhibir la parcialidad de las comisiones de derechos humanos y aquellas que reciben fondos externos. Su tendencia a favorecer a sus patronos en el exterior, como viles vende-patrias.

Develar los hilos político-partidistas que mueven a maestros y aliados. La cruda verdad sobre los hechos de Nochixtlán. Los 36 años de daño irreversible a la educación pública. El bastardo interés de recuperar el control del IEEPO. La aprehensión de maestros violentos, procesados por delitos del orden federal y su liberación, transgrediendo la norma. La aberrante sumisión de la Segob, para negociar la Ley de Educación. El miedo de M. Osorio Chong para aceptar que fue rebasado. Los bloqueos porosos por donde ha penetrado el crimen organizado. Pero sobre todo, alentar la respuesta de una sociedad civil dispuesta a enfrentar a estos descastados. Esto es, el revire de la mayoría silenciosa.

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— Buena respuesta, la de los vecinos de Asunción Nochixtlán, a quienes le robaron no sólo la tranquilidad sino su mismo pueblo. Hoy, los violentos y las supuestas víctimas hablan en nombre de los nochixtecos, usurpando su nombre y el de una comunidad en la que son ajenos.