Maestros, investigadores, académicos y científicos deben ser convocados para solventar el problema

El empresario Alfredo Harp Helú hizo público un documento en el cual reflexiona sobre la situación educativa y cuestiona: ¿cómo llegamos a esto?Foto Cuartoscuro

El empresario Alfredo Harp Helú llamó a resolver de forma urgente el problema educativo, pero mediante el diálogo. Exhortó al gobierno, al magisterio y a todos los organismos e instituciones involucrados a llegar a acuerdos lo antes posible y a no caer en la violencia ni seguir afectando el tejido social.

 

En un documento, denominado Todos somo pueblo, amo a México, señaló que el proyecto educativo que requiere México es uno que “propicie la cohesión social, el orgullo por la diversidad, el respeto por las diferencias, empezando por las lingüísticas y culturales; que fomente el aprecio por la colectividad y reconozca al magisterio como una profesión digna que forma las mentes del futuro”.

 

Harp Helú, considerado uno de los hombres más acaudalados del país, con una fortuna estimada en mil 500 millones de dólares provenientes de sus actividades en el sector financiero, de acuerdo con la lista Forbes 2015, destacó que la tardanza en resolver el conflicto magisterial provoca que la crisis económica se agrave más.

 

Por ello, propuso “levantar las cortinas, ofrecer servicios, abrir fuentes de empleo, procurar que la derrama económica llegue a los rincones más olvidados, cuya realidad duele y duele mucho”.

 

Demandó un diálogo permanente que permita el entendimiento y el mejoramiento de las condiciones en que se imparte la educación, “donde los maestros, investigadores, académicos y científicos destacados sean convocados para resolver el problema de fondo. No los intereses personales o de cualquier otra índole”.

 

Luego de que las cúpulas empresariales exigieron, en días pasados, al gobierno federal “poner un alto” a los bloqueos carreteros, y anunciar que debido a las “afectaciones” generadas por las movilizaciones magisteriales podrían hacer declaraciones de impuestos en ceros y suspender inversiones por 50 mil millones de pesos en entidades del sur del país, el empresario llamó a reflexionar y “hacer un alto en el camino, pensar en este pueblo que somos todos, creer en México, en su gente”.

 

Subrayó que “a cada quien le toca hacer su parte y luchar desde su terreno para que no se agrave el conflicto (…) Hagamos lo posible para que, a pesar de los pesares, el pueblo no sea el afectado. La mejor manera de resolver los problemas que enfrentamos es la productividad, el empleo y, por supuesto, el reto es mejorar la educación”.

 

Tras reiterar su compromiso de continuar con el impulso de proyectos educativos, culturales, deportivos, sociales, de salud, preservación de la naturaleza y cuidado del patrimonio, afirmó: “continuaré abriendo fuentes de empleo para reactivar la economía. México necesita ciudadanos comprometidos. Hago un llamado a la sociedad para que actué positivamente ante la adversidad, no nos dejemos abatir. Todos somos pueblo”.

La Jornada