* Mediante un llamado a autoridades locales y federales, así como a la CNTE para anteponer los intereses de la niñez indígena

 

 

 

Oaxaca de Juárez, Oaxa; 09 de agosto de 2016.- En el marco del “Día Internacional de los Pueblos Indígenas”, que este año la ONU lo dedica al derecho a la educación de los pueblos originarios, el presidente de la Comisión Permanente de Asuntos Indígenas de la LXII Legislatura del Congreso Local Alejandro Martínez, hizo un llamado al Gobierno Federal y Estatal; a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y a la sociedad en general, para que en un acto de justicia elemental y responsabilidad común garanticen el pleno reconocimiento, respeto e implementación del derecho a la educación.

 

El diputado de la Fracción Parlamentaria del Partido Acción Nacional (PAN) señaló que el derecho a la educación de los pueblos indígenas está garantizado en el artículo 14 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas que establece: “Los pueblos indígenas tienen derecho a establecer y controlar sus sistemas e instituciones docentes que impartan educación en sus propios idiomas, en consonancia con sus métodos culturales de enseñanza y aprendizaje.”

 

Manifestó que este derecho se ha reafirmado con la recién aprobada Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas que en su artículo XV establece el deber estatal de promover las “relaciones interculturales armónicas, asegurando en los sistemas educativos estatales con contenidos que reflejen la naturaleza pluricultural y multilingüe de sus sociedades y que impulsen el respeto y el conocimiento de las diversas culturas indígenas.”

 

“Como integrante de una comunidad indígena, puedo afirmar y constatar que estos derechos consagrados en la legislación internacional están muy lejos de ser una realidad en el contexto educativo de nuestros pueblos indígenas. No es ninguna novedad para nadie que la educación que reciben nuestras hijas e hijos no atienden las realidades, especificidades culturales y aspiraciones de vida de nuestros pueblos. Por eso al sentirse excluidos, la gran mayoría de los jóvenes indígenas prefieren abandonar los estudios y emigrar hacia otras partes del país y del extranjero en busca de su supervivencia”, aseveró el representante popular.

 

Señaló que la educación oficial ha contribuido a la acelerada desaparición de nuestras culturas y lenguas indígenas, ya que en las escuelas se privilegia la enseñanza de la cultura occidental y la castellanización, perpetuando el modelo integracionista y de asimilación forzada.

 

“En el caso de la lengua indígena, aunque aparece formalmente en la boleta de calificaciones de educación primaria, lo cierto es que lo poco que se llega a impartir por los maestros de educación indígena, se topa con la gran barrera de la falta de gramáticas, la ausencia de libros de texto y materiales didácticos pertinentes, así como el escaso apoyo del Estado y la Federación”.

 

Esta grave situación de la educación en el contexto de nuestros pueblos, se agudiza con el actual conflicto magisterial que se vive en Oaxaca y en otras regiones del país, en el que la voz de nuestras autoridades y la ciudadanía, pero fundamentalmente las exigencias de la niñez, adolescencia y juventud indígenas, aún no ha sido escuchada, ni tomada en cuenta.

 

Manifestó que para resolver estos desafíos es necesario que todas y todos, incluyendo la participación plena y efectiva de los pueblos indígenas, sumen voces y energías para iniciar un proceso de diálogo para la construcción de un nuevo modelo educativo que refleje la naturaleza pluricultural de nuestro país.

 

“Quienes ostentamos algún tipo de representación popular o se encuentran en el servicio público del nivel que sea, estamos obligados a dar un primer paso en esta dirección, haciendo a un lado las voces y actitudes que nos han llevado o pretenden llevarnos a la confrontación y la violencia”.

 

Para consolidar esta ruta de diálogo y acuerdo en el ámbito estatal, una vez más hizo un llamado a las y los legisladores para que en este último periodo de sesiones de la LXII Legislatura aprueben la Reforma Constitucional sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicano, que dará frutos de paz, gobernabilidad y desarrollo para todas y todos los oaxaqueños.

“Estoy consciente que para lograr que nuestros legítimos derechos sean una realidad no hay camino fácil. Pero estoy seguro que si todos mostramos verdadera voluntad, el amanecer para nuestros pueblos está cerca. Y con ello la paz y la reconciliación para Oaxaca y México”, finalizó.