PUNTA MITA, México — El interés que ha mostrado uno de los hombres más ricos del mundo en este pequeño rincón de México ha ayudado a atraer una afluencia de inversionistas adinerados.

 

 

En 2014, Cascade Investment, la compañía de inversiones privadas de Bill Gates, cofundador de Microsoft, compró 19,5 hectáreas de terrenos costeros sin desarrollar y el hotel Four Seasons en Punta Mita, un centro turístico residencial en la Riviera de Nayarit, 40 minutos al norte de Puerto Vallarta. Se supo que el costo fue de 200 millones de dólares.

 

“Que Bill Gates compre tierra en el área ha tenido un verdadero impacto”, comentó Aaron Fisher, director de ventas de Punta Sayulita, otro desarrollo residencial en la Riviera de Nayarit. “Necesitábamos clientes de lujo y ahora están llegando”.

 

La compra se consideró un respaldo al potencial de la región, y el efecto dominó ha comenzado a extenderse a comunidades circundantes.

 

Durante varias décadas, el pueblo ha atraído a entusiastas de los deportes acuáticos y a aquellos en busca de una vida bohemia. Sin embargo, una ola de residentes cosmopolitas con mayor poder adquisitivo ha comenzado a llegar.

 

“Los compradores son estadounidenses, principalmente, o de México y Canadá”, explicó Fisher.

 

Las propiedades en esta región de México por lo general se venden en dólares. Los lotes para construir inmuebles en el pueblo se cotizan en 80.000 dólares. Las casas pequeñas de una o dos recámaras tienen un precio inicial de 130.000 dólares y los departamentos más lujosos de dos recámaras, en bloques construidos para tal fin, a partir de 250.000 dólares. Las villas en la ladera, en terrenos más grandes y con una mejor vista al mar, se venden en unos 800.000 dólares.

Punta Sayulita es un proyecto de lujo a pequeña escala, a cinco minutos del centro del pueblo en carrito de golf, que tiene algunos de los precios más elevados en el área. La villas, con espacios abiertos al estilo hawaiano, tienen una superficie mínima de 279 metros cuadrados y máxima de 743 metros cuadrados; el precio de venta más bajo es de 1,45 millones de dólares.

 

Cuentan con acceso al club de playa, bar y spa para residentes, pero Fisher dijo que uno de los atractivos para la mayoría de los compradores es su cercanía al pueblo de Sayulita. “Los residentes pueden trabajar desde aquí, enviar a sus hijos a la escuela internacional local y caminar al pueblo para disfrutar sus restaurantes, bares y tiendas”, puntualizó.

 

El atractivo para los entusiastas de los deportes acuáticos es tal que Fernando Stalla, campeón mundial en dos ocasiones del surf de remo, es parte del equipo de ventas del desarrollo, así como su embajador de marca.

 

Aunque los extranjeros no pueden adquirir propiedades a 48,28 kilómetros de la costa mexicana, pueden comprar a través de un “fideicomiso”, en el que el banco resguarda el título de propiedad. Los compradores que se convierten en beneficiarios del fideicomiso tienen pleno derecho de propiedad.

 

La mayor popularidad de la Riviera de Nayarit se ha derivado también del crecimiento como destino turístico de Puerto Vallarta, un pueblo en la costa del Pacífico, así como la expansión del aeropuerto local para permitir más tráfico internacional.

 

Chris y Ashley Ostrowski se mudaron con sus dos hijos a Sayulita desde Park City, Utah, en 2010. “Ya conocíamos el área y queríamos que nuestros hijos tuvieran una visión distinta del mundo, fueran bilingües y gente diferente”, dijo Ostrowski, un ávido surfista.

“Una razón para elegir Sayulita fue que el aeropuerto de Puerto Vallarta está a una hora”, agregó.

 

El nivel elevado de los deportes acuáticos en el área es un indudable incentivo del mercado inmobiliario, según Brendan Wood, director de ventas y comercialización de Punta Mita Properties, que opera dentro del hotel Punta Mita. “Hace diez años el golf era lo que impulsaba el desarrollo hotelero; ahora son los deportes marítimos”, comentó.

 

Punta Mita se creó hace 15 años, cuando la desarrolladora mexicana Dine compró 607 hectáreas para un desarrollo turístico que incluía hoteles, clubes de playa y restaurantes, varios centenares de residencias y dos campos de golf diseñados por el campeón Jack Nicklaus.

 

Las ventas en el desarrollo bajaron durante la crisis de 2008, al igual que lo hicieron en casi toda la región, pero ahora están mostrando signos de salud renovada.

 

El complejo turístico cuenta con unas 350 casas privadas y capacidad para unas mil. Las residencias van desde los departamentos de dos habitaciones cuyo precio es de 345.000 dólares a villas privadas más amplias con albercas y vista al mar que cuestan más de 10 millones de dólares.

 

Wood dijo que el valor en el complejo turístico ha aumentado cinco por ciento en promedio en los últimos 18 meses, aunque las residencias que se venden con la marca Four Seasons han aumentado 12 por ciento. “Punta Mita presenta un aumento de 30 a 60 por ciento en precios en comparación con propiedades similares en otras áreas locales”, explicó Wood. Aun así, los valores todavía no alcanzan los niveles que se vieron en 2007.

 

Los compradores provienen principalmente de Estados Unidos, Canadá y México, pero la edad está disminuyendo de los quincuagenarios a los que están entre los treinta y cuarenta años. Wood dijo que principalmente se trata de miembros de la “élite de la tecnología” que tiene familias jóvenes y gustan de surfear, navegar y surfear con remo. Además de Gates, ejecutivos de compañías como Apple y Yahoo también han comprado propiedades en este lugar.

 

¿Qué se propone hacer Gates con su tierra en Punta Mita? Es un misterio.

 

The New York Times