Plausible la reacción de la sociedad oaxaqueña que, por fin, perdió el miedo y salió a las calles a expresar su repudio y gritar ¡ya basta! contra esa bestia insaciable conocida como cartel 22 que, desde hace más de 35 años tiene de rodillas al gobierno y a Oaxaca.

 

 

La primera huelga comercial, aunque lamentablemente no todos se unieron, provocó reacciones de la bestia. Sus malignos cerebros y titiriteros ahora ya no están tan seguros de la efectividad de sus estrategias de guerra sicológica, terrorismo, violencia y hasta asesinatos como los que cometieron en Juchitán y Nochixtlán.

 

El informe preliminar de la PFP indica que “no fue un civil, sino un agente federal, el primer herido de bala”, en el intento de desalojo de la carretera en Nochixtlán. Esta aseveración echa abajo la declaración torcida del DDHO Arturo Peimbert quien para quedar bien con sus asociados del cartel 22, decía que “el primer herido de bala en el enfrentamiento fue un civil”. También quedó claro en la investigación que realiza la comisión legislativa, lo siguiente: Hubo 100 civiles heridos que no son maestros, 94 policías heridos, 34 de ellos graves con quemaduras y amputaciones de miembros, entre estos hubo 4 federales y dos estatales por arma de fuego”. Esto no importa, los policías no tienen derechos humanos, en la visión del cartel 22 y sus defensores.

 

Hay otros informes que echan por tierra los intentos del cartel 22 de victimizarse. “Hubo disparos de uno y otro lado”. El comisionado de la PFP confirmó lo que aquí he dicho, que en su indoctrinamiento marxista-leninista, el cartel 22 camina en la ruta de que “para lograr la victoria debe haber caídos”. Esto lo repiten sus “tontos útiles” en Radio Universidad en un intento por justificar el sacrificio de sus 8 “compañeros de viaje” que murieron en Nochixtlán. (En algunos contextos políticos, el término compañero de ruta o compañero de viaje se refiere a la persona que simpatiza con las creencias de una organización, en particular de una de tendencia política extremista, pero sin llegar a pertenecer a la misma).

 

La PFP dijo ante la comisión legislativa que investiga los sucesos de Nochixtlán que “hubo la presencia de seis a siete organizaciones civiles ajenas al movimiento magisterial que participaron en el enfrentamiento” durante el intento de desalojo de la supercarretera.

 

LA BESTIA HERIDA

 

Cartel 22 recibió primer golpe letal cuando el gobierno decidió quitarle el control del IEEPO. El lunes recibió el segundo ramalazo cuando Oaxaca, aprendió a aplicarle la ley del talion: “ojo por ojo, diente por diente”. Un botón de muestra:

 

Los capos de la 22 enviaron a una mujer a provocar cuando los empresarios, empleados y gente del pueblo, protestaban frente a la casa oficial. Los transportistas de la CTM que también saben mucho en cuestiones de agitación social, le aplicaron la misma dosis de contraveneno. “Vividora, fuera, quémenla ¡encuérenla!” resonaban los gritos ensordecedores, amenazantes. La “maistra”, asustada, se escurrió de inmediato. Los transportistas le aplicaron el mismo método de terrorismo que tanto usan las huestes del magisterio en sus marchas y plantones contra la gente pacífica.

 

Otra lección que deja la huelga que con valor encabezaron los jóvenes empresarios Mario Rodríguez, Benjamín Hernández, Esther Merino, es la siguiente: el que jale los bigotes al tigre se atiene a las consecuencias. El pueblo que es el felino, ya se cansó de tantos años de sometimiento de parte de los montoneros del cartel 22.

 

No mueve el mismo entusiasmo al que defiende una causa justa que un maestro que va por el mendrugo o la plaza para no trabajar que le ofrecen sus titiriteros del cartel 22. Los transportistas pusieron su inmensa fila de camiones frente a los “maistros” apostados sumisamente frente el IEEPO. No hubo ni el intento de cumplir la amenaza de que los iban a retirar. Bien dicen que “el miedo no anda en burro”.

 

Otra lección: los operadores de los bloqueos de la 22 ni se asomaron por los lugares donde instalan sus negocios digo bloqueos. Se replegaron en cuando supieron de la organización de los rudos choferes de la CTM para no tolerar más la retención de sus camiones. Lo mismo sucedió ayer en Hacienda Blanca. Por la tarde del lunes, Pedro Martínez Tito, vocero de los camioneros cetemistas que participaron en la huelga, informó que sus compañeros de los sindicatos de boleros, meseros, galopinas, etc. están exigiendo a su central, la CTM, que les ayude para “limpiar” el zócalo que sería un paso importante para recuperar sus espacios de trabajo.

 

DEL MISMO PALO

 

Dicen que para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo. Para frenar los abusos del cartel 22 que tienen tantos años asustando al gobierno con su amenaza de la guerrilla urbana, se organizó la sociedad civil. El lunes enseñaron el músculo y la voluntad para sacudirse el yugo de la opresión del cartel 22 y los altos funcionarios públicos que los financian.

 

Este columnista reprochaba que los oaxaqueños fueran los responsables de su propia desgracia. No reaccionaban ante las salvajadas de los montoneros de la 22 que tocaron el extremo de la paciencia cuando el lunes del cerro impidieron hasta que la gente pasara caminando. Por cobardía nadie decía nada, salvo los medios. Obvio, la culpa no es sólo de los maestros, la tienen también los políticos que los financian y los protegen, además la gente no ponía de su parte.

 

Bien por las organizaciones de la sociedad civil que ya reaccionaron. Lo que deja a los oaxaqueños la huelga del lunes es el conocimiento, como dice Sun Tzu, de los elementos del arte de la guerra: “Defiéndete cuando no puedas derrotar al enemigo, y ataca al enemigo cuando puedas vencerle”.