Existen antecedentes biológicos e históricos de que Donald Trump tuvo una madre y un padre. Sin embargo, no hay testimonio de que él hubiera servido en alguna ocasión a alguien más que no fuera a sí mismo

 

 

Existen antecedentes biológicos e históricos de que Donald Trump tuvo una madre y un padre. Sin embargo, no hay testimonio de que él hubiera servido en alguna ocasión a alguien más que no fuera a sí mismo.

 

No hay ninguna foto en la que Trump esté vestido de militar, aunque su pinta de ario ya lo viste de uniforme pese a que sólo utiliza trajes costosos de miles de dólares.

 

Ahora, este multimillonario neoyorquino ofende a una madre, pisotea a un padre y destruye el sueño de los padres fundadores de Estados Unidos y nos recuerda, como ya lo hizo otro personaje político de la historia, que el Reich de los mil años comienza justo cuando ellos nacen.

 

El cementerio nacional de Arlington, es el lugar más sagrado de la historia estadounidense, sin embargo, desde la perspectiva de Trump no es el sitio donde se resguardan los restos de los héroes que hicieron de EE.UU. el país que hoy es, sino para él es el lugar donde se concentran los despojos de una integración racial que los arios del siglo XXI tanto desprecian.

 

En ese sentido, es asombroso lo que el mundo le debe al abogado Khizr Khan, el papá de Humayun Khan, capitán musulmán del Ejército estadounidense quién falleció en Irak en el año 2004.

 

Porque viajar con la Constitución de los Estados Unidos de América cerca del corazón, conservar el sueño y los ideales, y usarlos como el arma de la razón frente a esta época de locura colectiva; ha sido la mejor aportación de cualquier ciudadano que se caracteriza por el infinito agradecimiento al que pagó con la sangre de su sangre por la oportunidad de ser un buen norteamericano.

 

Cada vez que Donald Trump habla y se perfila como el mejor representante de la locura colectiva para una cumbre de la sinrazón, los padres, las madres, los hermanos y todos los que alguna vez sentimos orgullo y conmoción frente a las vidas que se ofrecieron por defender los ideales, nos sentimos profundamente ofendidos.

 

En este momento, el triunfo de Trump al ser nominado como el candidato republicano para la elección presidencial del imperio del norte representa el triunfo de todo lo que reduce y demerita los lugares sagrados de nuestros sueños, de nuestras historias y de los huesos de todos los que nos defendieron antes de que llegáramos a este momento de simple vertedero histórico.

 

Por eso, cuando se observa esto que está sucediendo desde México o desde otro país, hay que ser conscientes de todo lo que le debemos a personas como el padre del capitán Khan.