*Pide al mandatario no volver a usar la fuerza pública contra magisterio y organizaciones

 

Oaxaca.- En el ocaso de la actual administración gubernamental, Rufino Domínguez Santos, renunció al cargo de director del Instituto Oaxaqueño de Atención al Migrante (IOAM), responsabilidad que asumió desde el primero de diciembre de 2010.

 

En la carta de renuncia con carácter de irrevocable cuestiona la grave crisis social, política y económica que vive Oaxaca en el último año de gobierno de Gabino Cué Monteagudo.

 

“Lo más grave ha sido el asesinato de 8 personas, 58 heridos, 23 detenidos, 102 heridos y 8 desaparecidos (en el operativo de Asunción Nochixtlán) y que son acciones indignantes”, afirma el ex funcionario público.

 

“Son acciones indignantes en nuestra sociedad y ante el mundo, hechos ocurridos los días 19 y 20 de junio en Nochixtlán y en la ciudad de Oaxaca. No habido ninguna impartición de justicia justa y humana en ninguno de los casos”, recrimina.

 

El luchador social y defensor de los derechos humanos de los migrantes arremetió en contra de las determinaciones en contra de la Sección 22 del SNTE y organizaciones afines.

 

“Repruebo en los términos más fuertes el método de violencia con todo el poder tecnológico, policíaco y económico del gobierno en contra de la lucha social, sindical o estudiantil”, dicta el documento.

 

En el mismo sentido lanza un llamado al magisterio oaxaqueño y luchadores sociales a cambiar su estrategia y método de lucha de manera inteligente, que sea pacífica, disciplinada, ordenada y limpia para ejercer sus derechos Constitucionales.

 

Domínguez Santos también urgió a los empresarios ‘a moderar sus discursos de pedir a los gobiernos aplicar la ley con lujo de violencia para resolver los problemas sociales muy complejos, que sería un grave error de grandes consecuencias negativas para el Estado y el país’.

 

“Le pido que no usen más la violencia, toda la fuerza del Estado y los recursos de toda la ciudadanía oaxaqueña para terminar con vidas humanas; es importante construir puentes de diálogo en la diferencia para solucionar los problemas del estado”, reitera.

 

Y para cerrar anuncia su regreso a la sociedad civil para luchar por un Oaxaca y México mejor, basado en la justicia social, para que que la migración no sea la única forma de vida, sino una manera de convivencia y aprendizaje de las diferentes culturas.