¡QUE CONSTE… SON REFLEXIONES!

POR CADA FALTA DE MEDALLAS, CAGAMOS BOLITAS…Tío Lolo.

 

 

Hace ya mucho tiempo no podíamos hablar con el Tío Lolo, porque además de andar en la babia, pensando en el inmortal cangrejo, reflexionando en que las mujeres maduras son mucho más peligrosas ya que todavía están muy buenas, pero ya no son pendejas, por lo cual escribirá un breve tratado sobre su experiencia, se vino a dar cuenta en su eterno reflexionar que: “hay tanta gente viviendo en las nubes, que temo un día de éstos empiecen a llover pendejos.”

En fin, como siempre, es una delicia comentar cosas con el Tío Lolo, así que me decía que estaba totalmente de acuerdo en la postura del Cardenal ya que si los hombres querían conservar su virilidad, deberían conservar sanito su anito. Creo, me decía, que no hay gente con mayor experiencia en el tema de los anos propios y ajenos que los señores sacerdotes que tanta relación han podido tener en sus experiencias pederastas en la violación y convencimientos de niños, sino no, podrían buscar entre las notas las muchas violaciones que ha dejado el padre Maciel, y esto, quiere decir que, además del placer, nos comenta drásticamente el Tío Lolo, esas prácticas les han permitido o les permitieron a los “legionarios de Cristo” ser una de las organizaciones más poderosas y ricas (en el buen sentido de la palabra) de la Iglesia Católica, además que la experiencia misma, tomada de la experiencia de los grupos políticos modernizados, es que hay mucha mayor lealtad de traseros que de frenteros…en pocas palabras, es mejor la lealtad de la putocracia que la “lealtad” de la democracia, y es que aquellos no cambiarán de modos y de modo de ser, en cambio, los demócratas, se pueden convertir en otras cosas, cambiar de partidos o pervertir …. Sin duda, hay muchos presidentes, gobernadores, senadores y diputados y gente común ligada a ellos que pueden dar razón de tal tema. A ver, comentaba el Tío Lolo, cómo le tomas una declaración o lo haces confesar sobre sus relaciones peligrosas o por sus corruptelas a los hombres que mantienen las lealtades del trasero, del anito, o pertenecen a los opus del anito o a los caballeros del anito. NI modo que les digas: si no confiesas, te voy a meter la macana por el fundillo… pues se ríen…

Por ello, hablando del fracaso de la delegación o mejor dicho del fracaso al que orilló a la delegación mexicana el Director, Alfredo Castillo, me declaraba el Tío Lolo que, en política, no hay nada mejor que garantice las lealtades que las complicidades, y para ello hay que recordar la desfachatez con la que Alfredito buscaba a la niñita Paulette en todos lados, menos por debajo de la cama, hasta que desesperados los que la tenían en su poder o por los olores de los días de muerta, la encontraron, y bueno, ahí, se protegieron los intereses de los padres y se ocultaron muchas cosas, pero él, Alfredito, heroicamente resistió mentadas de madre y críticas de todos lados, no le cambió ni el semblante, como que tenía un palo en el trasero que no le dejaba sonreír ni a la prensa. También, pudieron comprobar su resistencia y su estrategia en Michoacán, nadie sabe cuánto costaron sus experiencias, pero mientras, él, andaba con las defensas ( que incluyen la delantera y la trasera) los caballeros Templarios y de la Familia saqueaban, como cualquier político en el poder, los recursos mineros, los aguacateros y podían importar o exportar drogas a cambio de metales embarcados en el Puerto de Lázaro Cárdenas, enterrar muchitos y muchachas, robarlas o violarlas, pagar las rentas a los políticos, andar como si nada y así, mientras, podía la mamá Rosa, enviar chiquillos y chiquillas a los demandantes consumidores de muchitos y muchitas, todo, con la protección de la mitra , del poder político, por esa razón, se habla de medallas, de medallistas y de joyas y de joyos, en el buen sentido de la palabra, es decir, los hoyitos o los anitos, deben estar conservaditos si es que se van a conservar machitos… bueno, dice el Tío Lolo, que lo más importante en todo es, “pensar mal para acertar”, cosa en la que no estamos muy de acuerdo.

En fin, vino hablando de las medallas, no de los medallones que así les decían hace años a los fundillones, a los que se la llevan defecando y miando en las guerras, a los ojitos pajaritos, a los amantes de los mayates, a los finitos, señalaba que teníamos muchas medallas: la medalla en clavados a los bienes y fondos públicos, la medalla a la corrupción, al hacernos pendejos, al voltear pá acá en vez de pá allá, la medallita de san anito que es la preferida del cardenal, de los obispos y de sus eternos aduladores y seguidores, la medalla de san Crispógeno que protege contra todo mal y no permite que llegue el bien a los enemigos de la religión y de los santos sacerdotes. En fin, cuando estaba en tales reflexiones le dije al Tío Lolo que parecía un blasfemo, y me dijo que prefería parecer eso a ser miembro de la banda o de la mafia de la mano caída tal como la había descubierto Rafael Loret de Mola, en una de sus muchas publicaciones. así, argumentó: esto te demuestra que si parezco blasfemo, quiere decir que traigo limpio y sanito mi hoyito y que esto garantiza muchas cosas, entre otras, que pueda ir al baño sin ningún remordimiento, ni pasión, ni suspiro, le permitía hacer del dos como cualquier otro ser normal… y ante tales reflexiones adelantaba que deberían hacer otras medallitas, donde se diera la garantía a los que las recibían que formarían parte de las mafias y de los grupos que desde la derecha, ahora, invaden muchas secretarías de estado, tal como la mafia de El Yunque, donde se forjan las mentes de la derecha y donde son capaces de matar a los que no crean en ellos o que se opongan en su camino al poder, de ahí que, además de las lealtades de las que se protegen por la espalda, hay otras, y no dudamos que el famoso Alfredito sea parte de los grupos religiosos que forjaron la voluntad y el carácter del presidente… y entonces sí, ¡en la madre!, nos podrán poner las medallitas de corbata…todo, por andar de hocicones…