Hay 35 reportes de equipos incendiados por un problema en la batería; piden que se deje de usar hasta que termine el proceso de recambio de equipos; la Administración Federal de Aviación de EEUU recomienda no volar con él.

La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo (CPSC) de Estados Unidos pidió a los dueños de un Samsung Galaxy Note 7 que dejen de usar el smartphone hasta que se elimine el riesgo de que la batería se prenda fuego.

La compañía surcoreana inició ya una operación para cambiar los celulares que podría durar varios meses. La CPSC añadió en su comunicado del viernes (hora local) que se está trabajando en conjunto con Samsung para la retirada de los aparatos defectuosos de forma oficial a través de la comisión. También se analiza si el hecho de cambiar un aparato por otro igual es una medida suficiente.

Poco antes se había conocido una advertencia de la Administración Federal de Aviación (FAA) estadounidense que llamaba a los usuarios a no encender ni cargar el teléfono a bordo de los aviones ni a meterlo en el equipaje de bodega. Además, varias aerolíneas del Sudeste Asiático han prohibido el uso del Samsung Galaxy Note 7 en sus vuelos. “El resultado de la investigación ha probado que las baterías y equipos de teléfonos de Galaxy Note 7 se incendian durante la carga, lo que ha llevado al fabricante a retirar todas las unidades vendidas en el mundo”, explicó Philippines Airlines en un comunicado. La Dirección General de Aviación Civil (DGCA) de India determinó que los pasajeros que vuelan en aviones indios no podrán ni encender ni cargar ese smartphone mientras estén a bordo.

Samsung instó el sábado a los usuarios de su Galaxy Note 7 que entreguen sus dispositivos tan pronto como sea posible como parte de una operación destinada a limitar los daños causados por algunos de sus aparatos, que pueden incendiarse.

El mayor fabricante de “smartphones” del mundo dijo la semana pasada que cambiaría todos los Note 7 en 10 mercados, incluyendo Corea del Sur y Estados Unidos, un revés costoso para una empresa que contaba con reforzar sus ingresos con el teléfono en un momento en el que competidores como Apple Inc lanzan nuevos móviles.

Samsung reconoció que un problema con la batería de su modelo de alta gama hace que se sobrecaliente al cargarse y se pueda prender fuego. Ya ha habido 35 incidentes. El modelo fue distribuido durante dos semanas en varios países, por lo que se estima que hay que cambiar unos 2,5 millones de teléfonos.

Hoy las acciones de Samsung se desplomaron a su menor nivel en casi dos meses. Los inversores habían borrado 15.900 billones de wones (14.300 millones de dólares) de la capitalización de la firma surcoreana para las primeras horas del lunes, luego que una serie de advertencias de reguladores y aerolíneas en el mundo aumentaron la preocupación por el futuro del dispositivo de referencia.

“Algunos dijeron al principio que el Galaxy Note 7 podría ser el mejor ‘smartphone’ hecho nunca, pero ahora es posible que sea el peor teléfono jamás fabricado”, dijo el analista de IBK Securities Lee Seung-woo.

Las acciones de Samsung cerraron el lunes con un declive de 6,98 por ciento, su mayor caída diaria en más de cuatro años y cerca de su menor nivel desde el 12 de julio.

La Nación.