La semana pasada el candidato perdedor del PAN-PRD José Antonio Estefan Garfias, estuvo en Tuxtepec.

 

 

Después de su perdidosa campaña, va ahora por otra cruzada: la dirigencia estatal del PRD. Pero, oh paradoja. Aún no empieza y los clanes amarillos compiten en eso de ponerle traspiés al veterano ex priista.

Como candidato a gobernador, Pepe Toño recibió “lealtad” de todos los grupos perredistas pero hoy le manifiestan desprecio. Amador Jara lo destapó como su candidato pero de inmediato Rey Morales dice: “ni madres, yo quiero a Raymundo Carmona”. El “merolico” Hugo Jarquín ya entró a la disputa y propone a Lenin López.

Aunque Hugo Jarquín fue uno de los grandes beneficiarios del tráfico de concesiones para transporte público -sobre todo taxis y mototaxis- cuando fue titular de la SEVITRA Pedro Silva y de la misma manera con Estefan, hoy finge amnesia. No recuerda que estos dos ex secretarios le permitieron enriquecerse al vender las concesiones que recibía en paquete. Así acrecentó su clientela política. Afilió a su organización “ocho regiones” a miles de gentes a cambio de concesiones. Hoy, eso pasó al olvido y el merolico va con Lenin.

Los que bien conocen a Jarquín dicen que lo único que pretende es que lo llamen a negociar. Como candidato que fue de otros partidos ya no pudo regresar a la Secretaría General del PRD. Le urge nuevo hueso para roer.

CÁNCER

Aquí he sostenido que la sección 22 que debería ser un sindicato de maestros forjadores de su bienestar laboral, preocupados por su capacitación profesional y buenos estándares de enseñanza, ha devenido en una especie de partido político depredador. Su único objetivo es el enriquecimiento ilícito de sus líderes. No solo eso, en sus 36 años de existencia anormal, se ha convertido en una caterva de rufianes que todo lo obtienen del gobierno -dinero, poder, influencia e impunidad- con violencia y presión política. Obvio, también se han ganado el repudio generalizado de la sociedad.

Ya dije que la ciudadanía, incluyendo a muchos de los que tienen alguna relación con el magisterio, los ven como criminales, por lo siguiente:

Asesinaron a un periodista y a su ayudante en Juchitán por captar en sus cámaras el pillaje que realizan. Usaron a sus sicarios para disparar contra los policías en el fallido desalojo de Nochixtlán y provocar los 8 asesinatos que hoy usan como bandera política. Hace unos días irrumpieron violentamente en las instalaciones de una radioemisora en Puerto Escondido. En actitud que raya en el salvajismo destrozaron las cámaras de vigilancia y retuvieron medio día a la conductora del noticiero junto con los empleados.

La colectividad les demuestra su rechazo sistemáticamente a través de redes sociales. Me cuentan algunas expresiones de repugnancia. En la población mixteca de Ñumí, los padres de dos jóvenes asesinados en el intento de desalojo de Nochixtlán, literalmente echaron del velorio a los representantes del magisterio. Los culparon de engañar a dos jóvenes para llevarlos “al matadero”. Desde entonces, el cartel 22 ya no repite en Oaxaca el grito de batalla de Ayotzinapa: “los padres de los 43…”. Aquí han variado por “los familiares de los once muertos en Nochixtlán”.

Otro ejemplo de repugnancia social: El demonio de Tasmania, Flavio Sosa, emblemática figura del “movimiento magisterial”, ha sido encarado públicamente por oaxaqueños cansados de tantos abusos. Lo menos que le dicen es que es un zángano enemigo de la sociedad y opuesto al desarrollo de Oaxaca.

Lo lamentable es que su método “movilización-negociación”, les resulta muy redituable y, por eso, nunca dejarán el negocio, a menos que llegue un gobernante con mentalidad de estadista. Es decir, que no piense solo en su imagen política para el siguiente hueso; que decida acotar la impunidad y el reparto irresponsable del presupuesto entre los cabecillas de las tribus y las llamadas “organizaciones sociales”.

Gobernantes y líderes magisteriales se ataron en la connivencia para el reparto del dinero público.

Esto es lo que impulsa en Oaxaca la repetición de esa especie de maldición cíclica de mayo. Hoy aceptaron dejar el zócalo y la holganza porque así conviene a los capos.

SIMULADORES

Me aseguran del interior del magisterio que el tardío inicio del ciclo escolar, cacareado por el gobierno federal como resultado de su coacción para volver a sentarse a las mesas de negociación con la CNTE, es falso. Que tuvo razones distintas a las que pregonan las partes.

Ni es la buena voluntad magisterial de salvar la educación, ni es porque Osorio Chong haya logrado, al fin, imponer su endeble autoridad ante los mentores de Oaxaca. La verdadera razón -dicen- es que a los capos del cartel 22 les urge cambiar su “gobierno”. Es decir la renovación del Comité Ejecutivo Seccional (CES) porque el período del borrachín Rubén Núñez ha llegado a su fin. Para eso, las tribus magisteriales necesitan tener a todos los mentores concentrados en sus centros de trabajo, no precisamente dando clases, más bien grillando. Si los mantienen desbalagados no podrían hacer campaña (igualito que en los partidos políticos) para escoger a los próximos nuevos multimillonarios capos que eufemísticamente llaman integrantes del comité ejecutivo seccional (CES). Ay mis aborregados maestros.

En los últimos días de septiembre (según lo dictamina la convocatoria del SNTE) tendrán que iniciar el citado proceso de renovación. Primero el nombramiento de sus delegados sindicales, de los que saldrán sus representantes sectoriales. De éstos últimos se filtran los representantes regionales y de éstos, saldrán los candidatos a conformar el CES.

No hay vuelta de hoja, este mes el cartel 22 debe simular “democracia”. Es decir, como los capos de este grupo mafioso, no quieren la figura del líder vitalicio para que los jefes de las tribus con mayor número de borregos, digo de afiliados, no sean rebasados, van por el relevo de los dirigentes formales. Significa entonces que los cabecillas tribales como UTE, Sangre Nueva, Praxis, etc., y todos quieren estar a la cabeza del jugoso negocio, “volvieron” a clases. Claro vendiendo la falsa idea de una tregua.

La maldición cíclica de mayo volverá. A menos que un verdadero Estadista gobierne Oaxaca, podríamos estar optimistas.