Gasto corriente, en aumento por la nómina de profesores

La calificadora Moody’s bajó la calificación a escala nacional de Oaxaca de “Ba2/A2.mx” a “Ba3/A3.mx”, manteniendo una perspectiva Negativa; al mismo tiempo, recortó la nota de la deuda contratada con Santander por un monto de 2,400 millones de pesos, pasando de “Baa2/Aa2.mx” a “Baa3/Aa3.mx”.

 

 

Para la perspectiva Negativa que se mantuvo para la entidad, consideró la influencia de lo que se ha reflejado para la calificación soberana de México en los bonos, ya que éstos incorporan un riesgo sistemático mayor de emisiones subsoberanas, que tienen una vinculación de operación financiera con el gobierno federal, pues un debilitamiento fiscal del país podría ejercer presión sobre los indicadores financieros del estado, especialmente en las transferencias federales que representan 94.8% de los ingresos totales de Oaxaca.

 

Uso de la deuda, muy recurrente

 

La caída de la escala considerada por la calificadora se fundamenta principalmente porque la entidad ha mantenido déficits financieros de efectivo, que se han producido en los últimos cinco años, además de que hace uso muy recurrente de la deuda a corto plazo.

 

Los déficits registrados por Oaxaca son equivalentes a -2.6% de dinero en efectivo de los ingresos totales, manteniendo este promedio durante el periodo 2011-2015. En tanto, al cierre del año pasado el mismo estado mantenía un superávit de financiamiento en efectivo.

 

Estos resultados financieros fueron presionados por el gasto corriente relacionado con la educación (nómina de profesores) y la transferencia del estado para solventar los desastres naturales; el gasto corriente ha tenido una tasa de crecimiento anual de 8.8% para el total de los ingresos.

 

Para las métricas de liquidez que efectúa la calificadora, tomó en cuenta que la información muestra un deterioro en las cuentas financieras en relación directa con el debilitamiento de los indicadores económicos locales, esto puede ser más visible al hacer una comparación con otros estados del país.

 

Moody’s espera que si el estado no implementa con éxito las medidas de control del gasto, se dará un déficit financiero en el próximo año de aproximadamente 1.5% de los ingresos totales y, potencialmente, uno mayor para el 2017, que refleja las expectativas de una desaceleración en el rubro de las transferencias federales.

 

Los déficits que mantiene Oaxaca se han financiado a través de deudas a largo plazo y, más recientemente, a través de la adquisición de deuda a corto plazo, que representa 12.8% de la deuda total; esto se añade al riesgo para el perfil crediticio del estado, pues los niveles de deuda indirecta aumentaron 21.3% para el 2015, frente a los niveles que se tenía en el 2012 de 12.4 por ciento.

 

Baja en crédito con Santander

 

Para el crédito contratado con Santander se bajó la calificación de “Baa2/Aa2.mx” a “Baa3/Aa3.mx”, pues ésta se encuentra directamente vinculada con la calidad crediticia general que se le otorga al estado.

 

Panorama gris 
con grandes retos

 

Durante los últimos cinco años el crecimiento económico en el estado se ha quedado rezagado en promedio con otros estados, ampliando la brecha entre los niveles generales del ingreso en México y el de Oaxaca, el cual ha sido uno de los principales retos para esta economía.

 

El Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de Oaxaca fue equivalente a 48.3% de la producción estatal per cápita nacional para el 2014, el cual lo ubica entre los estados más bajos del territorio mexicano.

 

Como consecuencia de esto se ha registrado un bajo nivel de recaudación de ingresos en comparación con sus pares nacionales (5.2% de los ingresos totales en el 2015), añadiendo presión a la situación financiera de la economía oaxaqueña.

 

Mejora de calificación, improbable

 

Dada la relación entre el crédito y la calidad crediticia del deudor, si una baja adicional del estado se da en las calificaciones de los niveles de deuda con cobertura de servicios y caen significativamente por debajo de las expectativas de la calificadora, probablemente como resultado bajarían las calificaciones de préstamos.

 

Moody’s considera que teniendo en cuenta la perspectiva Negativa otorgada, no se ve a mediano plazo una mejoría.

 

De hecho, asevera que sea improbable, porque la entidad ha registrado déficits financieros en efectivo a corto plazo y los aumentos en la deuda han sido mayores a lo esperado, deteriorando aun más su posición de liquidez, incluso estos acontecimientos podrían ejercer presión para una baja más a la nota.

 

El Economista