Aunque los amagos en política, no dejan de ser eso, el nuevo pastor de los diputados azules, Gerardo García Henestrosa, lanza una amenaza contra su compañera Antonia Natividad Díaz. Dice que investigará en que gastaron 650 millones de pesos que el congreso local recibió este año en que esta dama presidió la Junta de Coordinación Política. Su responsabilidad recae en que es ella la que en este año autorizó toda salida de dinero de la cámara.

 

La singularidad de la advertencia y el hecho de que se dé entre diputados del mismo partido, el PAN, habla de la inmensidad de la corrupción en la LXII legislatura local.

 

Si realmente los diputados integrantes de ese ente que llaman poder legislativo y autónomo, tuvieran la voluntad de rescatar la dignidad de la institución, desde el inicio de su trienio hubieran puesto fin a opacidad tan brutal. La corrupción que marcará al congreso más improductivo y oneroso en la historia de Oaxaca, es responsabilidad de cinco diputados: Alejandro Avilés, del PRI, presidió la JUCOPO en el 2014. En ese año, además de la autorización y gasto del presupuesto más alto en la historia del congreso local, los diputados legislaron para sí una facultad muy singular: Designar administradores municipales. Lo hicieron en más de 20 comunidades donde, curiosamente, casi no hubo obras sociales. Cada diputado con el administrador que le permitieron imponer, manejaron el dinero público a su libre albedrío. Comentan que empobrecieron más esos municipios. San Antonio de la cal, uno de los municipios conurbados es ejemplo de este tipo de despropósitos. No tiene ni servicio de recolección de basura aunque el administrador Noe Lagunas, recibió puntualmente el presupuesto. A este lo impuso su tío, el diputado del MC, Ericel Gómez.

 

En el segundo año, la JUCOPO estuvo en manos de los perredistas Anselmo García, luego Félix Serrano y finalmente Jesús López Rodríguez, alias chucho Falp. Los mismos diputados comentan que estos tres perredistas cometieron saqueo colosal. Chucho FALP se llevó hasta el pago para proveedores.

 

En este 2016, primero fue la panista Antonia Natividad Díaz pero fue relevada entre escándalos de corrupción.

 

Aunque el dirigente estatal del PAN, Juan Iván Mendoza promovió hasta un juicio legal para evitar el relevo, todos los diputados panistas cerraron filas y votaron por Henestroza. Era tal la opacidad de parte de esta diputada que sus compañeros de bancada prefirieron rebelarse a su partido. Llegó al grado de condicionarles entrega de sus dietas, viáticos y pago a sus asesores.

 

SE ACABÓ

 

De tal magnitud era el cochinero que el gobernador electo se vio en la necesidad de actuar pronto. Envio iniciativa para que este mismo congreso reformara la ley para regresar al ejecutivo la facultad de designar administradores municipales, ademas de recortar el presupuesto.