El titular del Poder Judicial afirmó que Oaxaca ha revolucionado sus instituciones de procuración y administración de justicia, para cerrar la brecha de discriminación, exclusión y pobreza

 

A través de un sistema de justicia penal garantista, el gobierno actual busca que la dignidad de las personas prevalezca por encima de obstáculos económicos, políticos o sociales, afirmó el titular del Poder Judicial de Oaxaca, magistrado Alfredo Rodrigo Lagunas Rivera, quien consideró que recobrar la libertad, no es una concesión paternalista, sino el derecho a la recuperación sin prisión, con un sentido humanista.

 

En su intervención durante la ceremonia de liberación de presos indígenas y de escasos recursos económicos, presidida por el gobernador Gabino Cué Monteagudo y con la que se rememora la gesta histórica que protagonizó el cura Don Miguel Hidalgo y Costilla al inicio del Movimiento Independista de 1810, puntualizó que esta fecha debe significar “una reivindicación de libertades y derechos”.

 

Ante la directora general de la Defensoría Pública del Estado de Oaxaca, Berta Ruth Arreola Ruiz; el secretario de Seguridad Pública, Jorge Alberto Ruiz Martínez; la directora del Programa Telmex-Reintegra, Pamela Peña Ramírez; y la subdelegada de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), Amable Cecilia Cruz Lozano; entre otras personalidades, refrendó el respeto del Poder Judicial al indigenismo y multiculturalidad que distingue a la entidad.

“En seis años, el Gobierno del Estado bajo el liderazgo del licenciado Gabino Cué Monteagudo, ha revolucionado sus instituciones de procuración y administración de justicia, para cerrar la brecha de discriminación, exclusión y pobreza; enderezando una política de estado, para contribuir que los sectores más vulnerables reivindiquen su identidad, valores y derechos fundamentales”, enfatizó el magistrado Lagunas Rivera.

 

Exhortó a quienes obtuvieron su libertad bajo caución, remisión parcial de pena, tratamiento preliberacional y libertad preparatoria, a conducirse en una paz interna y que los tropiezos les ayuden a reconstruir la conciencia individual y colectiva, para así fortalecer su esperanza y expectativa de vida con la firme convicción de trabajar para el bienestar social.

 

En la ceremonia, a la que asistieron magistradas y magistrados del Poder Judicial, consejeros de la Judicatura, juezas, jueces, directores y servidores públicos judiciales, se entregaron de manera simbólica boletas de libertad a cinco personas, de un total de cien, entre ellas cuatro mujeres, que se encontraban por diferentes delitos en los penales de Tanivet, Santa María Ixcotel, Etla, Cuicatlán, Tuxtepec, Cosolapa, Pochutla, Juquila, Miahuatlán, Tehuantepec, y Matías Romero.

 

 

Volver a disfrutar de la libertad

 

A nombre de los indígenas liberados, el joven zapoteca Justino M., de 22 años de edad, originario de San Andrés Lovene, perteneciente al municipio de San Juan Ozolotepec, en la Sierra Sur de Oaxaca, agradeció la oportunidad de reintegrarse a la sociedad y corregir sus errores. Con una pena de 13 años por el delito de homicidio simple intencional, su estancia en prisión le permitió cursar la telesecundaria, tomar cursos de música y computación. Actualmente realizaba sus estudios de nivel preparatoria.

 

Con 66 años de vida, la señora Florina M., interna desde septiembre de 2001 en el Cereso Femenil de Tanivet, Tlacolula, donde cumplía una pena de 30 años por homicidio calificado, después de 15 años hoy tuvo la oportunidad de volver a sentir la sensación de la libertad; lo que ella no pudo describir en palabras, sus ojos lo expresaron al llenarse de lágrimas por saber que el encarcelamiento quedó atrás.

 

“Me señalaron y estuve encerrada. Ahora pienso en regresar a trabajar, estar con mis hijos… seguir viviendo”, comentó la mujer, oriunda de Yosondúa, en la región Mixteca, quien obtuvo el beneficio de tratamiento preliberacional al observar buena conducta y respetar el reglamento interno del penal.

 

Al igual que ella, María C., originaria de la ciudad de Oaxaca de Juárez y con un cuadro clínico sugestivo de artritis reumatoide, comentó que después de pasar dos años y medio en prisión por delitos contra la salud, hoy tiene deseos de seguir adelante para apoyar a sus cuatro hijos, siempre con la esperanza de recuperar el tiempo y verlos concluir sus estudios profesionales.