Una activista, un ex jefe de gobierno capitalino, una ex ministra, un político de antaño que fundó el PRD y dos académicos son los asambleístas constituyentes con los que se apoyará el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, para la construcción de la primera Constitución de la capital.

 

 

 

Los seis asambleístas propuestos por el gobierno capitalino, son: Clara Jusidman, Alejandro Encinas, Olga Sánchez Cordero, Porfirio Muñoz Ledo, Alejandro Chanona y Ana Laura Magaloni.

Clara Jusidman, además de tener una larga trayectoria en la administración pública, es la fundadora de INCIDE Social, una organización civil que hace investigación para la incidencia en política social y prevención social de las violencias, es decir, su trabajo se concentra en temas de desarrollo y política social.

Desde que se aprobó la reforma del Distrito Federal, se incorporó al grupo redactor de la propuesta de Constitución de la Ciudad de México que hará este jueves hará pública el Jefe de Gobierno.

Fue directora del Registro Federal Electoral en 1997; coordinó los trabajos técnicos para la participación de México en la Conferencia de la Mujer en Beijing de1995 y es una mujer vinculada con la izquierda mexicana.

Incluso, de 1997 al 2000, fue la secretaria de Desarrollo Social del gobierno de la capital, encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas, el primer gobierno en la capital emanado del PRD.

A Clara Jusidman también se le puede atribuir la figura de maestra o formadora del perfil social del presidente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, cuando el tabasqueño llegó a la Ciudad de México para trabajar –como capacitador– en el Instituto Nacional del Consumidor, cuando la ahora asambleísta era su titular.

En 2003 fue una de los cuatro expertos encargados de la elaboración del Diagnóstico sobre la Situación de los Derechos Humanos en México para la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas en la materia, encargándose de varios apartados, como el relacionado a los derechos humanos de las mujeres.

Después coordinó la elaboración de un análisis sobre la realidad social en Ciudad Juárez, y de 2006 a 2009 promovió y participó en los comités conciudadanos para la Observación y la Reforma Electoral.

 

Objetivo Xicoténcatl

El caso de la designación del senador Alejandro Encinas es sui generis, porque el legislador primero intentó ser asambleíta constitucional con el apoyo de la bancada del PRD en el Senado, pero le fue negada la ayuda.

Una reunión privada, la bancada del sol azteca determinó que los dos asientos que por ley le correspondían serían para la legisladora Dolores Padierna y para el guerréense Armado Ríos Piter.

Los perredistas decidieron no apoyar la petición de Encinas por dos razones: la primera excusa fue el mexiquense no era integrante formal de la bancada, pues renunció a la militancia perredista.

La segunda razón para negarle el apoyo fue por el enojo que desató Alejandro Encinas al participar, sin dar razón de los avances que tenía, en reuniones con el PRI y el gobierno federal en dos temas de la agenda legislativa: la reforma policías para crear el mando mixto y en la de anticorrupción.

Incluso, al momento de que el pleno de la cámara alta votó las dos propuestas del PRD para designar a los constitucionalistas que le correspondían, el grupo parlamentario del PRI no le dio la espalda a Ríos Piter y le dio el respaldo a Encinas. Esta decisión provocó que sólo pasara Dolores Padierna y el lugar del guerréense quedara como pendiente.

Finalmente, el Gobierno de la Ciudad de México destrabó este diferendo, designando como asambleíta al legislador Encinas, quien siempre tuvo el interés de convertirse en los redactores de la primera Constitución de la capital.

 

La revelación

Para muchos integrantes de la clase política, la revelación en la lista de asambleístas de Mancera fue la ex ministra Olga Sánchez Cordero, así como la invitación de la académica Ana Laura Magaloni.

En ambos casos, las designaciones fueron vistas con buenos ojos, pues consideran que ambas propondrán en la que será la Carta Magna chilanga ideas a favor de las libertades.

Olga Sánchez Cordero, quien se ha definido como parte de una generación que luchó por libertades de expresión, sexual y de prensa, aportará su experiencia en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Para varios políticos consultados, la participación de Olga Sánchez Cordero será clave para que la Constitución de la Ciudad de México tenga los términos constitucionales claves que permitan el funcionamiento óptimo de este documento.

Lo mismo sucede con la investigadora del CIDE, Ana Laura Magaloni, quien es especialistas en el proceso judicial y por su trayectoria también cuenta con el respaldo de la clase académica.

 

El guiño de Mancera

Otra designación que llamó la atención fue la del académico y ex diputado, Alejandro Chanona, propuesta que se interpretó como un guiño del jefe de Gobierno al dueño del partido Movimiento Ciudadano, Dante Delgado.

Al principio de la actual administración capitalina, MC fue crítico a la forma de gobernar de Miguel Ángel Mancera, sin embargo el panorama político cambió cuando esos detractores finalmente se fueron para Morena, el partido de López Obrador.

A Chanona, además de su trayectoria académica en la UNAM, se vincula políticamente con MC, partido con el que ha hecho carrera política.

 

Veterano de mil batallas

Porfirio Muñoz Ledo lleva con el tema de la reforma política parte sustancial de su trayectoria política.

Este veterano conoce las entrañas de esta propuesta que tardó años en cristalizarse, por eso él lleva en sus espaldas la responsabilidad del gobierno de Miguel Ángel Mancera para llevar a buen puerto esta Constitución, en la que ha participado de cabo a rabo.

 

 

La Silla Rota