En el 2017 tendrán montos similares al 2016, año en que se dio una partida extra por los comicios de la Asamblea Constituyente.

El gasto de los partidos es polémico y se eleva, lo que no han podido frenar las reformas electorales.

 

Incluso en el Congreso se han contenido las propuestas legislativas que buscan reducir el financiamiento público de los institutos políticos por considerar que tienen “gastos absurdos”, como los destinados a la compra de cortaúñas, abrelatas o sandalias.

Para el 2017, el Instituto Nacional Electoral (INE) pretende destinar 4,138 millones 727,092 pesos a las prerrogativas de partidos políticos, fiscalización de sus recursos y administración de los tiempos del Estado en radio y televisión.

El próximo año habrá cuatro elecciones locales, ninguna federal, y el INE busca destinar a los partidos un presupuesto similar al del 2016, cuando se le asignaron mayores recursos a los institutos políticos por las campañas para la elección de 60 diputados constituyentes de la Ciudad de México.

Este año se destinarán 4,034 millones 857,338.39 pesos. Morena pidió que no se le depositara el financiamiento para los comicios de la Asamblea Constituyente, así que el monto prevé la disminución de 10 millones 149,877.14 pesos que le tocaban a este partido para sus gastos de campaña.

Ni la reforma electoral del 2007 ni la del 2013 redujeron los gastos de las prerrogativas. En el 2007, por ejemplo, el dinero destinado a los partidos fue de 2,704 millones 100,762.62 pesos y en el 2013 fue de 3,670 millones 843,752.87 pesos.

En el año 2000, con elecciones federales, entre ellas la presidencial, los institutos políticos recibieron 3,064 millones 92,323.97 pesos. Seis años después el gasto fue de 4,171 millones 96,908.42; mientras que el monto fue de 5,142 millones 514,887.61 millones en el 2012.

Hay gastos que legisladores y analistas han calificado como absurdos. Por ejemplo, en las elecciones de junio pasado, los candidatos reportaron al INE gastos en payasos, conciertos, mandiles, gorras, tortilleros, llaveros, playeras y hasta sacapuntas.

En el 2013, por ejemplo, el PRI gastó 853,255 pesos en tazas, sandalias, mascadas, cobertores, estuches con artículos de higiene personal, cobijas, portarretratos y balones; 39,602 pesos en arreglos florales; 200,000 pesos en cinco lavadoras y 23,435 pesos en portarretratos.

El PAN erogó 44,000 pesos en paquetes de dulces; 82,200 pesos en la organización de una sola conferencia y 8,169 pesos por un colchón; mientras que el PRD gastó 3 millones 480,00 pesos por paquetes de oficina que fueron obsequiados como regalos de fin de año.

Movimiento Ciudadano destinó 82,592 pesos en la adquisición de 890 paquetes que incluyen un escurridor, un bote y cinco vasos de plástico, aunado a 7,553 pesos para una licuadora de 16 velocidades, vajillas, servilleteros, abrelatas y un cortaúñas.

Una de las principales irregularidades detectadas en los partidos han sido las cuentas que no fueron saldadas y por las que el INE ha impuesto multas.

La última iniciativa en el Senado de la República para reducir el financiamiento público a los partidos se presentó en octubre pasado. La signaron senadores del PAN y del PRD, entre ellos Francisco Búrquez, Juan Carlos Romero Hicks, Mariana Gómez del Campo, Miguel Barbosa, Armando Ríos Piter y Dolores Padierna

El Economista.