La celebración del Día de la Independencia Nacional de este 2016 quedará atada a la fecha en que el dólar rebasó la marca de 20 pesos… en el contexto de la deuda gubernamental por 9 billones de pesos. En realidad, son 20 mil, no 20, si recordamos que Salinas de Gortari y Pedro Aspe tuvieron la idea –genial, decían– de borrar dos ceros a la moneda.

La revaluaron en la pantalla de una computadora, así de sencillo. Según el diario Financial Times, de Londres, la posibilidad de que Donald Trump llegue a la presidencia de Estados Unidos es uno de los factores que el último fin de semana descalabraron a la moneda mexicana –aunque ya estaba muy resentida de tiempo atrás. Destaca que el peso se ha convertido en el barómetro de las posibilidades de la victoria del candidato republicano. Olvídese de las encuestas de opinión; el peso mexicano se ha convertido en un mejor barómetro para medir las posibilidades de que Trump llegue a la presidencia, dice. Mientras el candidato republicano avanza, el peso cae. Sólo en parte es cierta esta interpretación. Son varios factores, no sólo el efecto Trump. Podría hablarse de los siete pecados de la economía mexicana: deuda, petróleo, falta de crecimiento, inversión insuficiente, reformas, salida de capitales y corrupción.

 

 

ASUNTO: LA AUSTERIDAD

Con respecto a la ceremonia del Grito de la Independencia de México, dice el gobierno que por austeridad no habría recepción y cena para los invitados en Palacio Nacional.

¿Por austeridad? ¿De veras? Yo me pregunto entonces cuánto se gastaron en el gobierno del estado de México para traer tanto acarreado al Zócalo (autobuses, comida, alquiler de baños y dinero a cada persona). Salió más caro el caldo que las albóndigas; qué derrochadores. Este gobierno ya no tiene ni pizca de vergüenza, pues no le interesa si esto se sabe o no. ¿Quién o quiénes operan todo este rollo?

 

La Jornada / Dinero/ Enrique Galván Ochoa