De Paradojas y Utopías

1).- De la mano y fuera de la ley

En sus añejas andanzas desde hace 36 años, la Sección 22 -también denominado Cártel-22- ha bordeado los límites de la libertad de expresión y la llamada “lucha social”. Ha devenido un verdadero cártel criminal. Se ha traslapado con la delincuencia. Ha operado a la par o entreverada. En ciertas circunstancias el magisterio ha servido de pantalla para las operaciones criminales. Los bloqueos carreteros han sido siempre aduanas porosas por donde transita con libertad la maña. En 2006, fue un secreto a voces: la ausencia de vigilancia policial le abrió la puerta a los cárteles de la droga. Flavio Sosa fue señalado años después, de haber sido un enclave importante. Y también los radicales del magisterio. No sólo de estar vinculados al Ejército Popular Revolucionario (EPR), sino también con la delincuencia organizada.

 

Aunque la verborrea de la CNTE/Sección 22 se arropa en una lucha reivindicativa, hay que ver sólo las acciones temerarias y contra el Estado de ciertos grupos, para darse cuenta de que a su interior, infiltrados y provocadores están cilindreados por otros intereses. La provocación en los festejos patrios no fue fortuita: fue la respuesta de los “enfermos” -así se les llamó en el marxismo- a la ejecución de dos de sus íconos más representativos: Jorge Vela Díaz, maestro egresado de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa y Agustín Pavía Pavía, maestro, locutor de la estación pirata “Ñuusabi” y presidente del Comité Municipal de Morena en Huajuapan. El primero ejecutado en Ocotlán de Morelos; el segundo corrió la misma suerte en la ciudad mixteca. La pregunta es: ¿por qué fueron sacrificados como si fuera un ajuste de cuentas entre bandas criminales? ¿Fue producto de una purga? ¿Cuál fue el móvil de su ejecución?

 

2).- Las víctimas perpetuas

 

Desde 1968 el gobierno quedó “tocado” con el estigma de la represión. En 1971, con el halconazo del “Jueves de Corpus”, se hizo sistema evitar a toda costa roces violentos. Nuestra tragedia, traducida en impunidad, se hizo patente cuando aparecieron por doquier comisiones de derechos humanos. La vulnerabilidad de millones ante los atropellos y abusos de unos cuantos. Eso creó un factor de coincidencia entre maestros y grupos radicales: victimizarse a la menor provocación. Agreden, roban, saquean, amenazan, bloquean, extorsionan, censuran y hasta asesinan, tomando como bandera la libre expresión. Pero que ninguna corporación les amague siquiera, porque de inmediato se dicen reprimidos. Tiran la piedra y esconden la mano; provocan pero se dicen agredidos. El affaire Nochixtlán es el caso más emblemático. Agreden a la policía impunemente. Se desgarran las vestiduras con las balas asesinas, pero arremeten con algo peor: bazookas hechizas, cohetones, bombas Molotov -con o sin clavos-. Con certeza los conciben como juguetes.

 

Tienen asimismo otra coincidencia: sus consignas, sus diatribas y banderas, están totalmente rebasadas en el mundo de las ideas. Son anacrónicas. Están perdidas en un nudo de argumentos que en el mundo global ya no tienen cabida. Su atraso ideológico es directamente proporcional a la mediocridad de sus cilindreros. Sin miramiento alguno y cual mercenarios se prestan al juego político: ora del PRI, ora de Morena o del PRD. Buscan dinero e impunidad; prebendas y privilegios. Su “accionar” es una dualidad: arremeten en contra de las empresas trasnacionales, pero son compradores compulsivos. Ideológicamente pues, son inconsistentes, doble cara, frente y vuelta.

 

3).- El martirologio y su secuela

 

No hay fecha, celebración o festejo de los oaxaqueños, que no haya sido tomado ya como rehén de dichos grupos. Ya fue La Guelaguetza, los festejos patrios y seguramente diciembre, será movido. Todo es motivo y efeméride de celebración. En los últimos años añadieron cuatro fechas: el desalojo del 14 de junio de 2006; la “batalla de Todo Santos”, el 2 de noviembre; la “represión” a la marcha en donde resultó herido Emeterio Merino -del que ya nadie se acuerda- el 24 de julio de 2007 y el “sacrificio y la masacre de Nochixtlán”, el 19 de junio de 2016. Al paso que van, llenarán el calendario y crearán un nuevo Santoral.

 

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

 

— No nos equivocamos al señalar al flamante nuevo titular de Sedesol, Luis Enrique Miranda Nava, como el principal cómplice, promotor, cilindrero y manipulador de la CNTE. Además, el sepulturero de la Reforma Educativa. Hay que leer entre línea los “acuerdos” que, de espaldas al pueblo de México, suscribió con las Secciones 7 y 40 de Chiapas, para darse cuenta de la traición.

 

— ¿Que la COCEI y los grupos criminales que operan en Juchitán van de la mano? ?Por favor! Eso ha sido siempre.

 

Consulte nuestra página:

 

www.oaxpress.info

 

Twitter: @nathanoax