El Presidente Juan Manuel Santos y el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, firmaron hoy el acuerdo para poner fin a más de medio siglo de violencia en Colombia.

 

 

La rúbrica fue realizada con un bolígrafo que las autoridades colombianas llaman “balígrafo”, ya que fue hecho con una bala usada.

 

La ceremonia protocolaria de firma del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera se llevó a cabo en Cartagena.

 

Al evento acudieron 2 mil 500 invitados, entre los que se encuentran 15 jefes de Estado -incluido Enrique Peña Nieto-, el secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, el Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, el titular de la OEA, Luis Almagro, los directores del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, y el Banco Mundial, Jim Yong Kim, y el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, entre otras personalidades.

 

Tras la firma del Acuerdo, el 2 de octubre los colombianos tendrán la posibilidad de rechazar o avalarlo en un plebiscito.

 

Este documento busca terminar con una guerra interna que dejó más de 220 mil muertos, miles de desaparecidos y millones de campesinos desplazados a las ciudades.

 

Según la última encuesta disponible, 54 por ciento de los colombianos le dará su voto al “sí” en el plebiscito frente a un 34 por ciento que lo hará al “no”. El otro 12 por ciento de los consultados desconocía el tema o se abstuvo de responder, de acuerdo con el estudio realizado por la firma Cifras y Conceptos la semana pasada.

 

Para que el acuerdo de paz sea refrendado se necesitan poco más de 4.5 millones de votos de los 35 millones de ciudadanos aptos para sufragar.

 

En una muestra de fuerte respaldo al acuerdo, la Canciller europea Federica Mogherini anunció hoy que la Unión Europea eliminó de la lista de organizaciones terroristas a las FARC.

 

“Estamos dispuestos a brindar nuestro apoyo político y a partir de hoy suspendemos a las FARC de nuestra lista de terroristas”, señaló la funcionaria en un video grabado y subido a su cuenta de Twitter.

 

Por su parte, el Secretario de Estado estadounidense John Kerry, que se encuentra en Cartagena, dijo que su país estudia una medida similar.

 

“Evidentemente, estamos listos para revisar y tomar las decisiones, una vez que los hechos se den”, señaló Kerry. “No queremos dejar gente en la lista si no pertenecen (a ella)”, añadió.

 

Formalmente, el camino que trajo a los colombianos a este punto comenzó a fines de 2012 cuando representantes de las FARC y del Gobierno se sentaron a una mesa de diálogo inicialmente en Noruega y luego en Cuba. Sin embargo, Santos dijo la víspera que los primeros sondeos informales comenzaron al menos un par de años antes.

 

Las FARC, con 7 mil miembros, es la guerrilla en actividad más antigua de América Latina. El Gobierno también realiza conversaciones para un desarme con el otro grupo rebelde que opera en Colombia, el Ejército de Liberación Nacional.

 

Con información de AP