Los propósitos ocultos de la reforma energética se están cumpliendo cabalmente: entregar a empresarios y socios de la política el negocio de la energía. Pemex informó que la producción en agosto fue la más baja desde 1993, cuando comenzó a llevarse registro. La producción se ubicó en 299 mil 300 barriles diarios; sólo alcanzó a cubrir 43.2 por ciento de la demanda. Las importaciones se dispararon para abastecer el faltante. Como se observa en la gráfica, en 2006 la producción diaria era de 456.8 barriles diarios. ¡Qué gran negocio es para las refinerías de Estados Unidos tener como cliente a un país entero!

 

 

La Jornada / Dinero: Enrique Galvan Ocho